Tucumán.-El nuevo intendente de la localidad tucumana de Concepción asegura que al asumir se encontró "con una bomba" armada por su antecesor en el cargo, el kirchnerista Osvaldo Morelli: "Había un total de 650 empleados, pero antes de irse incorporó por decreto a 430 personas y dejó una planta permanente de 1080 trabajadores".
Como no tiene manera de sostener semejante aparato estatal en ese municipio, Roberto Sánchez (de origen radical) decidió cesantear al enorme grupo de incorporados y desde anoche se encuentra "preso" en su despacho, acorralado junto a otras once personas por la protesta de los despedidos.
Desde anoche, tras un diálogo que no permitió llegaron a ningún acuerdo, los manifestantes impidieron a los funcionarios retirarse de la sede municipal y a pesar del accionar policial. Hoy, pasadas las 5 de la madrugada, los funcionarios permanecían en el lugar.
Sánchez, en diálogo con TN explicó que "estamos privados de nuestra libertad desde ayer a las 23, estamos más o menos presos. Somos como doce personas en esta misma situación".
Señaló luego que "ganamos la elección y antes de retirarse, el ultimo intendente hizo 430 nombramientos más por decreto cuando históricamente el municipio se manejó con 600. Ahora hay más de 1000".
Sobre la solución al conflicto y a su salida del lugar, Sánchez afirmó: "Ayer hablamos con el ministro de Interior provincial y están inflexibles. No tenemos respuestas de la gobernación. La intendencia está sitiada".
Además sostuvo que desde que ganó las elecciones "tuve ataques con bombas molotov sobre mi casa y mi persona y hubo amenazas a mi señora".
En relación al conflicto que lo mantiene dentro de la intendencia destacó: "estamos en diálogo abierto con las personas pero les dijimos que no teníamos recursos. Nadie quiere dejar sin trabajo a nadie pero no entienden. Las que están afuera no son trabajadores, son fuerzas de choque, barras bravas mandados por el anterior intendente".

