Mendoza.- Todo comenzó cuando el lunes cuando un hombre llegó con un bebé de 4 meses que no paraba de llorar a la Comisaría 15 de Tunuyán, en Mendoza. Al parecer, la madre (una joven de 15 años) lo había dejado después de discutir con el padre y abuelo del pequeño.
Al no saber qué hacer con el bebé, que no paraba de llorar, el hombre fue a la comisaría. Allí, se encontraba trabajando la auxiliar Silvana Rojas, quien es mamá de un bebé de 8 meses.
Silvina, al ver que el bebé lloraba de hambre, no dudó y comenzó a amamantarlo. ‘“El bebé tenía hambre, así que había que alimentarlo; después con mis compañeros, le compramos pañales y unas ropitas”’, comentó la mujer, que se escuchaba feliz por haber calmado el hambre de la criatura.
Más tarde, apareció la madre del bebé. En el caso, intervino el Órgano Administrativo Local, que actúa en situaciones policiales que involucran a menores.
