Balance. Lagarde evaluará como marcha la economía.

 

 

Justo cuando estaría en pleno desarrollo la negociación cara a cara con los gobernadores en busca de un acuerdo político que plasme en el Presupuesto 2019 el ajuste fiscal del 1,3% del PBI que el Gobierno se comprometió a realizar ante el FMI, la jefa del organismo crediticio, vendrá a la Argentina.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, estará en Buenos Aires el día del amigo y se entrevistará con el presidente Mauricio Macri y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, para evaluar cómo Argentina implementará el ajuste. Y aunque Lagarde llega al país para participar de la cumbre de ministros de Finanzas y banqueros centrales, los días 20 y 21 de julio, su intención es entrevistarse también con dirigentes de la oposición para palpar de primera mano que tan dispuestos están a apoyar el ajuste que debe realizar el Gobierno de Macri y las provincias para cumplir con las metas fiscales impuestas por el FMI a cambio del préstamo stand by por u$s50.000 millones al país.

Lagarde llegaría acompañada por Alejandro Werner y el italiano Roberto Cardarelli. El primero es el director del Fondo para el Hemisferio Occidental. Cardarelli, el economista encargado de auditar a la Argentina.

La directora gerente del FMI guarda especial simpatía por Macri. Impulsó de manera activa un acuerdo rápido y contundente entre el Fondo y la Casa Rosada, pero la hoja de ruta de ese acuerdo contiene demandas que requieren de consensos con la oposición ya que la reelección de Macri no está asegurada.

Lagarde busca conocer la viabilidad política de ese acuerdo. No solo porque el Presupuesto 2019 debe contener las metas de reducción de déficit acordadas con el FMI. Sino también porque el cronograma de desembolsos se extiende más allá del año en el que Cambiemos debe revalidar su mandato. Es decir, que el impacto del acuerdo con el FMI afectará al próximo gobierno.

El acuerdo con el FMI exige alcanzar un déficit primario de 1,3% en 2019. La brecha entre gastos e ingresos debe achicarse desde el 2,5% actual. Para eso, el Gobierno anticipó a las provincias oficialistas que el gasto público debe recortarse en $300.000 millones. La cifra es superior a la que se preveía (en torno a los $200.000 millones). Básicamente, por culpa de la inflación: como los precios recalentaron y el año terminará con un IPC en torno al 30% anual, las leyes de movilidad dispararán aumentos a jubilados y a beneficiarios de AUH más altos de los que se esperaban con una inflación en ascenso. Y, como ese gasto es inflexible a la baja (no se puede recortar), habrá que pasar la tijera por otras partidas presupuestarias: obra pública y transferencias a provincias.

La cumbre de ministros del G20 será el primer evento internacional en el que Dujovne y el presidente del Banco Central, Luis Caputo, se mostrarán en tándem como conductores de la economía. Recibirán, se descuenta, el apoyo de sus colegas de los países más importantes del mundo. Pero también críticas. El recorte de la obra pública dejará heridos.

 

 

La Rural confía en la baja de retenciones


Luego de que se conociera el detallado informe que los técnicos del FMI presentaron al Directorio para la aprobación del acuerdo stand by con la Argentina por 50.000 millones de dólares el mes pasado, uno de los puntos que genera polémica es el mantenimiento del promedio de las retenciones a la soja en 25,5%, es decir detener la baja propuesta por el gobierno de Mauricio Macri. Desde la Sociedad Rural, salieron a remarcar que "confían en la palabra" del Presidente de que la baja continuará.

 

"Entendimos por muchos mensajes que el Presidente venía dando desde que arrancó su administración, que es una realidad clara eliminar las retenciones y continuó siempre con mensajes muy claros al respecto", afirmó ayer el presidente de la Sociedad Rural, Daniel Pelegrina.

 

Lo terminamos de refrendar hace dos semanas cuando estuvimos con él, la Comisión de Enlace. Claramente nos dijo que dentro del manejo que tienen que hacer del momento económico y del ajuste que hay que hacer, que no era ese el camino y que nos quedáramos tranquilos. Así que estamos confiados en esa posición", agregó Pelegrina.