Buenos Aires, 20 de octubre.- Un trabajador que participó en la pelea entre empleados ferroviarios y piqueteros en la estación bonaerense de Avellaneda murió esta tarde a raíz de un balazo. El joven se llamaba Mariano Ferreyra, tenía 23 años y murió a raíz de una herida en la zona del abdomen en el hospital Argerich, confirmaron a DyN voceros policiales.

En tanto, Elsa Rodríguez de 60 años se hallaba con una herida en la nuca y Nelson Aguirre, también herido de bala, se encontraban internados en el hospital Argerich, según fuentes de policiales, presumiblemente pertenecientes a las agrupaciones Teresa Rodríguez y el Polo Obrero.Los gremialistas intercambiaron piedras, palos e incluso tiros, provocando la muerte de Mariano Ferreyra, de 23 años, y varios heridos de bala.

"Hay una mujer que está en estado desesperante", relató el director del Same, Alberto Crescenti.

Ferreyra, el joven asesinado, recibió un disparo en el tórax. Fue trasladado de urgencia, pero llegó sin vida al Hospital Argerich. Desde el Polo Obrero, indicaron que se trataba de un dirigente juvenil de Avellaneda.

La mujer, por su parte, está internada en coma en el Hospital Argerich, según informó el doctor Jorge Mancini. Fue identificada como Elsa Rodríguez y también militante del Partido Obrero en Berazategui.

Otra persona de apellido Pintos, que sería uno de los trabajadores tercerizados despedidos, se encuentra también internado con una herida de bala, pero estaría fuera de peligro.

Si bien en un principio se creía que representantes de la UTA habían participado del enfrentamiento, el secretario general, Roberto Fernández, aclaró que ellos no estuvieron en los enfrentamientos. En cambio, el titular de la Unión Ferroviaria (UF), José Pedraza, sí confirmó que integrantes de su sindicato participaron de la revuelta.

El gerente de relaciones institucionales de la línea Roca, Eduardo Montenegro, explicó a Infobae.com que lo que ocurrió fue que un grupo de activistas políticos intentaron interrumpir el servicio de las formaciones y luego de que “fueran persuadidos por la Policía para que se retiraran", a los 200 metros de la estación "tuvieron un altercado con afiliados de la Unión Ferroviaria”.