El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se refirió a la salida de Marco Lavagna de la conducción del INDEC y confirmó que el Gobierno decidió postergar el cambio de metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC) por razones de transparencia. “La canasta se va a cambiar cuando la inflación sea cero”, afirmó, al explicar que la decisión busca evitar suspicacias sobre una eventual manipulación de los datos.

En ese sentido, Adorni fue explícito sobre el trasfondo político de la medida: “No queremos que el kirchnerismo utilice como excusa que estamos falseando los datos de inflación”.

Y agregó que, si el objetivo hubiese sido especular, el cambio se habría hecho antes: “De hecho, lo hubiésemos modificado antes si hubiese sido así”. Por esa razón, el oficialismo resolvió mantener, por ahora, la metodología vigente.

Tras la renuncia de Lavagna, fuentes de la Casa Rosada indicaron que las diferencias con el ministro de Economía, Luis Caputo, venían de larga data y combinaban aspectos técnicos, políticos y personales. Caputo explicó que el desacuerdo central fue el momento del cambio: mientras Lavagna impulsaba una implementación inmediata, el Presidente y el ministro optaron por retrasarla hasta consolidar la desinflación, para evitar “especulaciones mediáticas”.

En diálogo con LN+, Adorni sostuvo que la decisión del ex funcionario fue coherente con su postura: “Evidentemente, quiso aplicarlo ahora y no vio en su cargo la posibilidad de no hacerlo y se fue”. Y relativizó la situación: “No es ni bueno ni malo ni nada para cuestionar. Se han ido un sinfín de funcionarios porque no estaban de acuerdo, y está muy bien que así sea. Es hasta sano”.