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SALUD

Alerta por ébola: qué es, cómo se transmite y cuál es el riesgo para Argentina

El avance del ébola en la República Democrática del Congo y Uganda encendió la alarma internacional.

Por Redacción Diario de Cuyo 26 de mayo de 2026 - 21:14

La alerta por ébola activada por la OMS vuelve a poner en foco una enfermedad de alta mortalidad. Especialistas del Hospital de Clínicas de la UBA sostienen que la situación en Argentina no representa hoy un riesgo inmediato porque el brote sigue localizado en África central y el país no tiene vuelos directos a las zonas afectadas.

“No hay que entrar en pánico, la enfermedad por ahora está localizada en Uganda y el Congo, y Argentina no tiene vuelos directos a esos países”, dijo la doctora Mónica Foccoli a la comunicación institucional del Hospital de Clínicas de la UBA.

El dato internacional que explica la preocupación sanitaria es la dimensión del brote en República Democrática del Congo. La OMS elevó el domingo a más de 900 los casos sospechosos y confirmó 101 contagios en once zonas sanitarias hasta el 23 de mayo.

La médica, jefa de la División Infectología del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires, explicó que el virus pertenece al grupo de las fiebres hemorrágicas y puede provocar cuadros de extrema gravedad. “El ébola es una enfermedad causada por un virus altamente contagioso que está dentro del grupo de las fiebres hemorrágicas. En cuadros graves desencadena sangrados fuertes y tiene una alta mortalidad, que puede superar el 50%”, dijo Foccoli a la comunicación institucional del Hospital de Clínicas de la UBA.

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Foccoli habló para precisar dos planos que conviven en esta alerta: la severidad del virus y la baja probabilidad de impacto local inmediato. La consecuencia de esa combinación, según su explicación, es doble: evitar el pánico y sostener la vigilancia médica ante cualquier duda.

La expansión en África central no se desarrolla en un contexto sanitario aislado. El director general de la OMS Tedros Adhanom Ghebreyesus advirtió, según información que se desprende de Europa Press, que el brote avanza en el noreste congoleño en medio de conflicto armado, desplazamientos internos y una crisis de salud agravada por otras enfermedades.

Al describir el cuadro en Ituri, el epicentro de la epidemia, Tedros aportó una cifra que expone la fragilidad de la zona. “En la provincia de Ituri, epicentro del brote, casi cinco millones de personas viven en medio de un conflicto persistente. Actualmente, uno de cada cuatro personas necesita asistencia humanitaria y uno de cada cinco se encuentra desplazada internamente”, alertó Tedros.

El funcionario vinculó esa realidad con la dificultad para frenar la circulación del virus. “La violencia está obligando a la población a huir, incluidos trabajadores sanitarios y humanitarios”, señaló Tedros. Luego advirtió que esta situación “dificulta gravemente los esfuerzos para ampliar el rastreo de contactos del ébola e identificar las infecciones con la suficiente antelación para brindar atención de apoyo”.

El Ministerio de Sanidad de República Democrática del Congo informó además, que el brote sigue activo en Ituri, Kivu Norte y Kivu Sur. El mismo reporte consignó 119 muertes sospechosas y 10 fallecimientos confirmados por pruebas diagnósticas, mientras que los CDC de África elevaron a 204 las muertes sospechosas entre Congo y Uganda.

Qué es el ébola y cómo se transmite

La explicación médica difundida por el Hospital de Clínicas apunta a ordenar la información básica sobre una enfermedad que suele despertar alarma por su letalidad. Foccoli indicó que se cree que el principal reservorio del virus son los murciélagos que se alimentan de frutos.

Gráfico informativo sobre el brote de Ébola Bundibugyo en la RDC, mostrando un virus, personal médico, el mapa del Congo y datos clave sobre transmisión, síntomas y prevención.

Sobre la vía de contagio, la infectóloga precisó que la transmisión se produce por contacto directo con sangre, secreciones u otros fluidos corporales de animales o personas infectadas. A partir de ese mecanismo, la recomendación central de los especialistas es evitar cualquier exposición a fluidos corporales de personas infectadas.

La evolución clínica también tiene un patrón definido. Según detalló, los síntomas suelen aparecer entre dos y 21 días después de la exposición, con una primera etapa similar a un cuadro gripal, que incluye fiebre, dolor muscular, debilidad, fatiga y dolor de cabeza, y una segunda fase en la que pueden presentarse complicaciones hemorrágicas graves.

La dificultad sanitaria no se limita a la transmisión. Foccoli explicó que el abordaje actual es sintomático porque no existe una terapia específica contra la enfermedad.

Al referirse a antecedentes recientes, la especialista recordó un intento fallido de respuesta farmacológica. “En 2014, durante otro brote importante, se probaron distintas alternativas pero no dieron resultados”, dijo Foccoli.

La médica agregó un dato que conecta la situación africana con la actual alerta internacional: “Si bien existe una vacuna desde hace un tiempo, la variante Bundibugyo que está circulando es diferente, por lo que no hay una vacuna específica”.

Foccoli remarcó a la comunicación institucional del Hospital de Clínicas de la UBA que el brote permanece localizado en Uganda y el Congo, dos países con los que Argentina no tiene conexión aérea directa.

La recomendación final de la especialista combina calma con consulta temprana. “Hay que estar informado y ante la mínima duda consultar con un profesional”, dijo Foccoli Mientras tanto, la OMS sostiene su despliegue en el terreno. “La OMS y sus socios humanitarios en materia de salud mantienen presencia en toda la provincia de Ituri, incluso en algunas de las zonas más inaccesibles e inseguras”, afirmó Tedros.

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