Una de las operaciones más importantes de los últimos años en el sector energético argentino quedó oficialmente cerrada. La compañía Raízen Argentina, licenciataria de la marca Shell en el país, fue adquirida por un grupo inversor conformado por la empresa suiza Mercuria y empresarios argentinos, en una transacción valuada en 1.420 millones de dólares.
Confirman la venta de casi 900 estaciones Shell en Argentina: una firma suiza pagará más de US$1.400 millones
El negocio incluye las bocas de expendio, que representan el 18% de la venta de combustible local, una refinería y otros activos.
El acuerdo contempla la transferencia de una extensa red de 894 estaciones de servicio distribuidas en todo el territorio nacional, además de la refinería ubicada en Dock Sud y otros activos vinculados a la producción, almacenamiento y distribución de combustibles.
La compra marca el desembarco con mayor fuerza de Mercuria en el mercado argentino de energía. La firma, con presencia global en el negocio de materias primas y combustibles, se asoció con inversores locales para concretar la operación.
Desde el sector destacan que la transacción no implicará cambios inmediatos para los consumidores. Las estaciones continuarán operando bajo la marca Shell y mantendrán su actividad habitual mientras avanza el proceso de transición empresarial.
La red adquirida representa una de las más importantes del país y posee una fuerte participación en el mercado de combustibles, tanto para vehículos particulares como para el transporte y la industria.
Además de las estaciones de servicio, el paquete incluye infraestructura estratégica para el abastecimiento energético, entre ella la refinería de Dock Sud, considerada una de las más relevantes de Argentina por su capacidad de procesamiento.
La operación refleja el interés de grupos internacionales por activos energéticos argentinos y se convierte en una de las inversiones privadas más significativas concretadas durante 2026 en el país.