¿Cuántas veces abriste la heladera, encontraste un táper del domingo y te quedaste pensando si todavía se podía comer? Es una de las dudas más comunes en cualquier casa, y la respuesta no depende del olfato ni de la costumbre. Organismos de seguridad alimentaria como la ANMAT en la Argentina y el USDA y la FDA en Estados Unidos publican tiempos de referencia para cada tipo de alimento. Vamos por partes, de lo más puntual a lo más general.
Conservar alimentos en casa: cuánto dura cada cosa en la heladera
Antes de empezar: ¿a qué temperatura tiene que estar la heladera?
Todos los tiempos que siguen suponen una heladera bien regulada. Según la ANMAT, los alimentos que requieren frío deben conservarse a 5 °C o menos, y la carne picada, por debajo de 2 °C. Las tablas de los organismos estadounidenses toman como referencia 4 °C (40 °F) o menos. Si tu heladera trabaja más caliente, los tiempos se acortan. Un termómetro de heladera es la forma más simple de saberlo.
Carnes¿Cuánto dura la carne picada cruda?
Poco: de 1 a 2 días, según el USDA. Es el corte que menos aguanta, porque al picarla, la superficie expuesta es mucho mayor. Lo mismo vale para el pollo, el cerdo o cualquier mezcla picada.
¿Y los bifes, las costillas o un corte para el horno?
Entre 3 y 5 días en la heladera, según la tabla de la FDA. Son cortes enteros, así que resisten un poco más que la carne picada.
¿Y el pollo crudo?
De 1 a 2 días, tanto entero como en presas, de acuerdo con la misma tabla. Si no lo vas a cocinar en ese plazo, conviene freezarlo el mismo día de la compra.
¿Y el pescado?
También de 1 a 2 días, tanto los pescados magros como los grasos. Una vez cocido, el plazo se estira a entre 3 y 4 días.
¿Y los fiambres?
Depende de si el paquete está abierto. Según la FDA, los fiambres envasados duran 2 semanas sin abrir y entre 3 y 5 días una vez abiertos. Los cortados en el momento entran en la segunda categoría.
Lácteos y huevos¿Cuánto dura la leche abierta?
Alrededor de una semana. Ese es el plazo que indica la guía FoodKeeper, desarrollada por el Servicio de Inocuidad e Inspección de los Alimentos del USDA junto con la Universidad Cornell.
¿Y el yogur?
Entre 1 y 2 semanas en la heladera, según la misma guía.
¿Y los quesos?
Acá la diferencia la marca el tipo de queso. FoodKeeper indica que los quesos duros, como el tipo Gruyère o Cheddar, duran unos 6 meses sin abrir. Una vez abiertos, el plazo baja a entre 3 y 4 semanas. Los quesos crema aguantan unas 2 semanas. El ricota y el queso cottage, una semana después de abiertos.
¿Y los huevos?
Más de lo que mucha gente cree. Según la FDA, los huevos frescos con cáscara duran entre 3 y 5 semanas en la heladera. Los huevos duros, una semana.
Verduras y sobras¿Cuánto duran las verduras?
Varía mucho según el tipo: no es lo mismo una lechuga que una zanahoria o una papa. Las tablas generales de la FDA que consultamos no traen tiempos para cada verdura. Para casos puntuales, la guía FoodKeeper del USDA tiene una búsqueda por alimento. Como regla práctica, conviene revisar las hojas verdes con más frecuencia que las raíces y los tubérculos.
¿Cuánto duran las sobras de comida?
Entre 3 y 4 días. Ese es el plazo que la FDA indica para platos con carne o pollo ya cocidos, y FoodSafety.gov, el portal del gobierno estadounidense, marca lo mismo para sopas, guisos y pizza. Pasado ese tiempo, la recomendación es descartarlas.
¿Y si sé que no las voy a comer a tiempo?
Freezalas. Las tablas aclaran que, en el freezer a −18 °C, los alimentos se mantienen seguros indefinidamente, y que los tiempos que figuran ahí son solo de calidad. Lo importante es freezar las sobras dentro de ese plazo de 3 a 4 días, no cuando ya están por vencer.
Por eso, para quienes cocinan en cantidad o guardan sobras seguido, el tamaño del freezer importa tanto como el de la heladera.
Si estás buscando equipo y empezas por algo como la anónima heladeras, vas a encontrar modelos con distintos tamaños de freezer y distintas distribuciones.
Al comparar una heladera con freezer, fíjate cuánto espacio queda para el congelado y si se ve bien lo que guardas, porque lo que no se ve se olvida.
Un ejemplo de formato con el freezer arriba es una Whirlpool top mount de 386 litros, uno de los diseños disponibles entre varios. Lo que conviene definir es qué proporción de heladera y freezer se ajusta a cómo cocinas. Si la heladera actual ya no sostiene la temperatura y toca reemplazarla, las ofertas del Cyber Monday son una ocasión para comparar modelos con freezer y distintas capacidades.
La pregunta del millón: ¿me guío por la fecha del envase?
No del todo. La FDA lo aclara en su tabla de conservación: las fechas de los productos no son una guía para su uso seguro. La fecha te dice hasta cuándo conviene comprar o consumir el producto en su mejor estado. Lo que pasa después de abrirlo depende de cómo lo guardas y de cuánto tiempo pasa.
Por eso los tiempos de las tablas cuentan desde que el alimento entra a tu heladera o desde que abrís el paquete, no desde la fecha impresa. Y por eso dos hábitos ayudan más que cualquier fecha:
- Anotar cuándo abriste o cocinaste algo. Un marcador y cinta de papel alcanzan.
- Mantener la heladera a la temperatura correcta. Si la temperatura sube, ningún plazo de la tabla es confiable.
La FDA también recomienda seguir las indicaciones de manejo que trae cada producto y guardar la carne y el pollo en su envase hasta el momento de usarlos.
Si queres empezar por algo simple, pegá en la puerta de la heladera una lista corta con los plazos de lo que más compras. La próxima vez que aparezca un táper misterioso, vas a tener la respuesta a mano