Cada 23 de septiembre se conmemora el Día Internacional de las Lenguas de Señas, una fecha que busca poner en valor su importancia para garantizar la comunicación, la inclusión y el ejercicio pleno de los derechos de las personas sordas.
Día Internacional de las Lenguas de Señas: por qué se conmemora cada 23 de septiembre
La fecha busca visibilizar una herramienta esencial para millones de personas sordas en todo el mundo. Existen más de 300 lenguas de señas y Argentina reconoce oficialmente la LSA desde 2023.
Lejos de ser simples gestos o traducciones visuales del lenguaje oral, las lenguas de señas son idiomas naturales completos, con estructuras gramaticales propias y diferentes entre sí. Según Naciones Unidas, más de 70 millones de personas sordas en todo el mundo utilizan en conjunto más de 300 lenguas de señas distintas.
Por qué se celebra el 23 de septiembre
La elección de la fecha no es casual. El 23 de septiembre de 1951 fue fundada la Federación Mundial de Sordos (WFD), organización internacional dedicada a la defensa de los derechos de las personas sordas y a la preservación de sus lenguas y culturas. En 2026, además, la institución cumple 75 años.
Décadas después, en 2017, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó oficialmente esta fecha como el Día Internacional de las Lenguas de Señas. La primera conmemoración se realizó en 2018, dentro de la Semana Internacional de las Personas Sordas.
El objetivo es generar conciencia sobre la importancia que tiene el acceso temprano a la lengua de señas, especialmente en ámbitos como la educación, la salud, el trabajo, la información y la participación social.
No existe una única lengua de señas universal
Uno de los errores más frecuentes es pensar que todas las personas sordas del mundo utilizan las mismas señas. En realidad, cada comunidad puede desarrollar su propia lengua, con vocabulario, reglas y características específicas.
Por eso existe la Lengua de Señas Argentina, pero también lenguas propias de otros países y regiones. Naciones Unidas aclara además que hay una forma de comunicación internacional utilizada en reuniones, viajes y encuentros globales, aunque no reemplaza a las distintas lenguas nacionales.
En Argentina, la propia documentación oficial remarca que las lenguas de señas no son universales, poseen gramática completa y compleja y no dependen de las lenguas orales.
Qué pasa con la Lengua de Señas Argentina
Argentina dio un paso importante en 2023 con la sanción de la Ley 27.710, que reconoce a la Lengua de Señas Argentina (LSA) como una lengua natural y originaria y como parte de la identidad lingüística y del patrimonio cultural de la comunidad sorda.
La ley define a la LSA como una lengua de modalidad visoespacial, con estructura gramatical completa, compleja y diferente del castellano, y establece que su reconocimiento debe contribuir a eliminar barreras de comunicación y facilitar el acceso a la información y a la vida social.
Además, Argentina cuenta con otra fecha específica: cada 29 de agosto se conmemora el Día Nacional de la Lengua de Señas Argentina, en recuerdo de una reunión realizada en 1987 entre asociaciones de personas sordas en la que se definió oficialmente esa denominación.
Una fecha que este año tiene un significado especial
La conmemoración de 2026 se desarrolla bajo el lema internacional “Declarando los derechos humanos de las personas sordas” y coincide con dos aniversarios importantes: los 75 años de la Federación Mundial de Sordos y los 20 años de la adopción de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
El mensaje de fondo va más allá de aprender algunas señas. Busca reconocer que el acceso a una lengua propia también es una cuestión de derechos humanos, identidad y participación.
Por eso, cada 23 de septiembre funciona como una oportunidad para recordar algo tan simple como fundamental: comunicarse, comprender y ser comprendido también forma parte de la inclusión.