El Gobierno avanzó con un cambio clave en la forma en que se traslada el precio del gas a la factura de los usuarios residenciales, con el objetivo de evitar fuertes subas durante los meses de invierno y preparar el terreno para la puesta en marcha de un nuevo esquema de subsidios. A través de la Resolución 18/2026 de la Secretaría de Energía, publicada este lunes en el Boletín Oficial, se estableció un precio del gas anualizado en el punto de ingreso al sistema (PIST), que elimina la estacionalidad y distribuye el costo del servicio de manera más pareja a lo largo del año.

Hasta ahora, el precio del gas que se reflejaba en las facturas variaba según la época del año, con valores más altos durante el invierno, cuando aumenta la demanda, y más bajos en los meses templados. Ese esquema generaba picos estacionales que impactaban con fuerza en el bolsillo de los usuarios residenciales. Con la nueva metodología, el costo del gas se calcula sobre una base anual, lo que permite suavizar esos saltos y otorgar mayor previsibilidad al monto mensual que pagan los hogares.

Desde el área energética aclararon que la medida no modifica los contratos vigentes ni el Plan Gas.Ar, ni altera la señal de precios para la producción o la cadena de pagos del sector. El cambio se limita a la forma en que el precio del gas se traslada a la factura final, sin afectar el valor anual del insumo ni los compromisos asumidos con productores y distribuidoras.

En la práctica, el nuevo esquema apunta a que los usuarios reciban facturas más parejas a lo largo del año, con menos sobresaltos en los meses de mayor consumo. Si bien el precio mensual puede resultar algo más elevado en los períodos de baja demanda y más bajo en invierno en comparación con el esquema anterior, el costo total anual se mantiene alineado con los valores definidos por la política tarifaria.

La decisión se inscribe en un proceso más amplio de reordenamiento del sistema de subsidios energéticos, tras la creación del Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), establecido por el Decreto 943/2025. Ese nuevo régimen reemplaza los esquemas previos de segmentación y establece solo dos categorías: hogares con subsidio y hogares sin subsidio, de acuerdo con ingresos, patrimonio y condiciones socioeconómicas. En ese marco, la eliminación de la estacionalidad del precio del gas facilita la aplicación de las bonificaciones, al apoyarse en una estructura de costos más estable y previsible.

Cambios en el Enargas y un portazo

En paralelo a la definición del nuevo esquema de precios, el Gobierno formalizó cambios en la conducción del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas). Mediante la Resolución 19/2026, se aceptó la renuncia de Carlos Casares como interventor del organismo y se designó en su lugar al licenciado en Economía Marcelo Alejandro Nachón.

La salida de Casares se produjo antes de la conformación del nuevo Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE) y tuvo un fuerte contenido político. En su carta de renuncia, el ahora exfuncionario sostuvo que la administración libertaria lo consideró “prescindible”, luego de no haber sido seleccionado para integrar el directorio del nuevo organismo unificado, proceso que derivó en lo que en el propio Gobierno calificaron como un “portazo”.

Nachón, en tanto, cuenta con una extensa trayectoria en regulación energética y en la industria del gas. Integró el Consejo Asesor del Enargas entre 2024 y 2026 y participó en la elaboración de normativa clave y en procesos estratégicos del sistema gasífero. Su designación busca garantizar la continuidad institucional del organismo durante la etapa de transición hacia el nuevo ente regulador unificado.