El cielo antártico fue escenario de un espectáculo astronómico singular: un eclipse solar anular que forma el característico “anillo de fuego” cuando la Luna pase frente al Sol y deje visible solo un delgado aro de luz.
Este fenómeno, visible en su totalidad solo en una franja limitada de la Antártida, marca el inicio de una serie de eventos celestes que atraerán la atención de científicos y aficionados en todo el mundo. La fase máxima del eclipse durará poco más de dos minutos, y la NASA destaca la importancia de observar el evento con protección ocular adecuada.
No solo representa una oportunidad para contemplar uno de los eventos más impactantes del calendario astronómico de 2026, sino que también inaugura un año repleto de acontecimientos destacados. Eclipses lunares, lluvias de meteoros y alineaciones planetarias conforman una agenda que promete experiencias únicas para quienes sigan el desarrollo del firmamento a lo largo del año.

Dónde se vio el eclipse solar anular del 17 de febrero
El cronograma detalla que la fase parcial comenzó a las 6:56 am hora local argentina (9:56 GMT), y concluirá a las 11:27 a. m. (14:27 GMT).
El “anillo de fuego” es visible solo para quienes se encuentren dentro de la franja de anularidad, que recorre una zona remota del este de la Antártida, lejos de bases habitadas o regiones accesibles.
Observadores en el sur de Sudamérica, África, el Atlántico Sur, el Índico y parte del Pacífico verán cómo la Luna cubre una porción del Sol, sin llegar a formar el característico aro luminoso.
La NASA subraya la importancia de emplear protección ocular adecuada durante toda la observación de un eclipse solar, ya que mirar directamente al Sol, incluso cuando está parcialmente cubierto por la Luna, puede provocar daños graves e irreversibles en la vista.
Recomiendan utilizar siempre gafas para eclipse certificadas o filtros solares homologados, tanto para la observación a simple vista como para el uso de binoculares, cámaras o telescopios.
También sugiere métodos de observación indirecta, como proyectores estenopeicos. Se trata de una caja con un pequeño agujero para proyectar la imagen del Sol sobre una superficie y observar el eclipse, con el fin de evitar cualquier exposición directa a la radiación solar.
