Los activos argentinos atravesaron este martes una jornada claramente negativa en los mercados financieros, con fuertes caídas de acciones en Wall Street, retrocesos en la Bolsa porteña y un nuevo salto del riesgo país, que volvió a ubicarse por encima de los 500 puntos básicos.

En Buenos Aires, el índice S&P Merval cayó 2,2% y cerró en torno a los 3,03 millones de puntos, acumulando un rojo cercano al 5% en lo que va de febrero. En paralelo, los bonos soberanos en dólares registraron una baja promedio del 0,6%, en un contexto de mayor cautela por parte de los inversores.

Derrumbe en Wall Street

El golpe más fuerte se sintió en Nueva York. Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street registraron caídas de hasta 33%, encabezadas por Bioceres, que perforó el dólar y quedó en torno a los 57 centavos. También se destacó el desplome de Globant, que perdió 12,7%, mientras que Vista Energy retrocedió cerca de 7%, tras conocerse que un fondo de Abu Dhabi evalúa vender una parte relevante de su participación.

El mal desempeño local se dio en sintonía con un contexto internacional adverso. El índice Nasdaq cayó 1,8%, arrastrado por nuevas bajas en el sector tecnológico, con pérdidas en firmas como Nvidia, Amazon y Microsoft.

Riesgo país en alza y señales de cautela

En ese escenario, el riesgo país, medido por el JP Morgan, subió 10 puntos y cerró en 503 unidades, tras haber tocado un máximo intradiario de 506, el nivel más alto desde fines de enero. El indicador volvió a encender alertas sobre el costo del financiamiento argentino, en momentos en que el Gobierno insiste en que no planea volver al mercado internacional de deuda.

En el plano local, las mayores caídas se observaron en Edenor (-5,2%), Sociedad Comercial del Plata (-5%), Transportadora de Gas del Norte (-4,4%), Metrogas (-3,9%) y Telecom (-3,3%).

Indec, FMI y señales oficiales

La rueda financiera se desarrolló mientras el mercado aún procesa los cambios en la conducción del INDEC y la postergación de la nueva metodología para medir la inflación, un tema que sumó ruido en las últimas jornadas.

En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que el Tesoro afrontó el primer vencimiento del año con el Fondo Monetario Internacional, por unos USD 880 millones, correspondientes al pago de intereses. El funcionario aclaró que se trata de una operatoria habitual y reiteró que el Gobierno no tiene como prioridad emitir deuda en el exterior.

Analistas del mercado señalaron que, pese al mal día financiero, el Banco Central continúa con la compra de divisas y que las reservas se mantienen por encima de los USD 45.000 millones, aunque el clima de corto plazo sigue dominado por la volatilidad y la prudencia inversora.