Luego de arribar el lunes a Mar del Plata y de realizar un Tour de la Gratitud, Javier Milei fue anoche el principal orador de la Derecha Fest, un evento organizado por el titular de la Fundación Faro, Agustín Laje.
Ante miles de militantes libertarios, el Presidente, que por la mañana había criticado con dureza a Paolo Rocca, defendió su programa liberal y señaló que su Gobierno marca un quiebre frente a décadas de decadencia impulsadas por el estatismo. En medio de la tensión con Techint por la licitación del gasoducto en Vaca Muerta, Milei lanzó fuertes comentarios contra un sector del empresariado: “Si quieren hacer negocios turbios con el Estado, deben ir a la quiebra”.
Antes de que el mandatario arribara al exclusivo balneario Horizonte Club de Playa, otras importantes figuras de La Libertad Avanza estuvieron presentes en el escenario. Los diputados nacionales Lilia Lemoine y “Tronco” fueron los encargados de estar al frente del evento que comenzó minutos después de las 20.
El encargado de preparar a la gente para el discurso de Milei fue el presidente de LLA en la provincia de Buenos Aires, Sebastián Pareja. “Para mí es un orgullo acompañarlos. Mar del Plata no es una ciudad más, es uno de los hitos históricos de la Libertad Avanza”, dijo.
Luego, Javier Milei ingresó a la sala entre el público y la multitud. Una vez en el escenario, comenzó su discurso, con el que se centró en defender al capitalismo.
De esta manera, recordó su participación en el Foro Económico Mundial y aseguró que “es mucho más importante usar la explosión de Davos para dar la batalla cultural”.
“Hay que ir y jugar de visitante así. Los tres discursos tienen una concatenación. En 2023 dije que la idea woke había calado en Occidente”, sumó y agregó: “En 2024 fui a alertar que Occidente estaba en peligro. En 2025 fui a explicar por qué debíamos rechazar los parásitos mentales que la idea woke había calado en Occidente. La semana pasada fui a explicar cuál es el camino a abrazar, que no es otro que el de las ideas de la libertad y el capitalismo”.
El presidente sostuvo que el capitalismo es el único sistema capaz de garantizar la libertad
Con respecto a su plan de Gobierno, el Presidente defendió las reformas impulsadas durante su gestión al explicar que “intervención lo que genera es un peor funcionamiento del sistema y, por ende, genera más demanda de intervención”. “Terminamos así en una maraña de regulaciones impresionantes. Maraña que en Argentina tuvo más de cien años y que nosotros hemos empezado a hacerla con las reformas estructurales más grandes del último siglo”, destacó.
Milei continuó con sus ideas al mencionar que a principios del siglo XX se presentaba al intervencionismo estatal como “la nueva libertad”. Sin embargo, el mandatario señaló: “Obviamente, la nueva libertad no era libertad, sino que era prisión estatal, donde la única prisión debería ser para los chorros, como la señora —NdR: en alusión a Cristina Kirchner—. Y no solo debería ser para ella, también para los socios que tienen el sector privado que hacen negocios turbios”.
Así, aprovechó la oportunidad para cuestionar al empresariado al decir: “Si el capitalista es un benefactor social, por decir al prójimo, aquellos que tienen productos más caros y de peor calidad no son dignos del favor del Estado. Y si quieren hacerlo a la fuerza, deben desaparecer e ir a la quiebra; en ese caso son destructores de la sociedad, perjudican a millones. Eso no va a pasar en la Argentina”.

