El presidente Javier Milei aseguró que el Gobierno cuenta con herramientas financieras para enfrentar una eventual corrida cambiaria en 2027, un año atravesado por las elecciones presidenciales. El mandatario mencionó reservas acumuladas, acuerdos de intercambio de monedas con Estados Unidos y China, y operaciones en el mercado de futuros como parte de una estrategia para contener posibles presiones sobre el dólar.
Javier Milei afirmó que cuenta con USD 125.000 millones para enfrentar una eventual corrida cambiaria en el 2027
El Presidente sostuvo que, aunque no espera una aceleración de la tensión cambiaria de cara al escenario electoral, el Gobierno se encuentra preparado.
La estrategia oficial apunta a transmitir tranquilidad a los mercados y reducir las expectativas de una devaluación brusca. Sin embargo, el volumen de recursos anunciado por el Gobierno abrió una discusión entre economistas y analistas financieros, que ponen en duda que todos esos instrumentos puedan utilizarse de manera inmediata ante una salida masiva de los pesos hacia el dólar.
En sus declaraciones, Milei sostuvo que el país dispone de una capacidad de respuesta que incluye US$20.000 millones vinculados a las compras de reservas, US$20.000 millones correspondientes al swap con Estados Unidos, otros US$20.000 millones del acuerdo con China y US$15.000 millones de margen para operar en el mercado de futuros. La suma de esos componentes explica la cifra de US$75.000 millones difundida por el Gobierno.
Qué dólares tiene disponibles el Gobierno
El esquema presentado por Milei reúne instrumentos de distinta naturaleza. Por un lado, incluye las divisas que el Banco Central habría acumulado desde las elecciones de octubre de 2025. Por otro, contempla los acuerdos de intercambio de monedas con Washington y Beijing, además de la posibilidad de intervenir en el mercado de futuros para influir sobre las cotizaciones.
La principal discusión pasa por la disponibilidad real de esos recursos. Los swaps no equivalen automáticamente a reservas propias de libre utilización: su activación depende de las condiciones de cada acuerdo. A su vez, los contratos de dólar futuro son instrumentos financieros y no representan, por sí mismos, dólares físicos disponibles para vender en el mercado.
Por eso, distintos analistas advierten que sumar todos esos componentes como si fueran fondos líquidos puede sobreestimar la capacidad efectiva de intervención del Gobierno ante una crisis cambiaria prolongada.
La advertencia de los economistas sobre una corrida
Uno de los análisis críticos fue elaborado por el economista Miguel Ángel Broda, quien evaluó la cantidad de pesos que podrían volcarse al mercado cambiario frente a un escenario de pérdida de confianza.
Su cálculo contempla tanto el dinero que mantienen los particulares en el sistema financiero como la deuda pública en pesos en manos de acreedores privados. Bajo esa metodología, el volumen potencialmente dolarizable alcanzaría el equivalente a US$183.475 millones.
El informe estima que el poder de fuego doméstico cubriría alrededor del 18% de ese monto. Si se incorporan los recursos que podrían aportar Estados Unidos y China, la cobertura llegaría al 31%, una proporción que, según el análisis, no sería suficiente para descartar tensiones ante una dolarización masiva y sostenida.
Broda también advirtió que los dólares disponibles deberían atender otras obligaciones, entre ellas los compromisos del Tesoro, los vencimientos de deuda y la demanda privada de divisas. Si el financiamiento externo resultara menor al esperado o aumentara la presión cambiaria, el Gobierno podría necesitar recurrir a nuevas operaciones de financiamiento, ventas de dólares al Tesoro y tasas de interés más elevadas.
El desafío cambiario de cara a 2027
La discusión sobre la denominada “bazuca” cambiaria se produce mientras el Gobierno busca sostener el esquema de bandas de flotación y avanzar en la acumulación de reservas. El objetivo es atravesar el año electoral sin una devaluación abrupta que pueda trasladarse a los precios y afectar la recuperación económica.
Sin embargo, la capacidad de respuesta no depende solamente de la suma de dólares anunciada, sino también de cuándo pueden utilizarse, bajo qué condiciones y durante cuánto tiempo alcanzarían para atender las necesidades del mercado.
Para los analistas críticos, el desafío será sostener la confianza de los ahorristas y evitar que una salida persistente de pesos hacia el dólar supere los recursos efectivamente disponibles. El Gobierno, por su parte, sostiene que cuenta con instrumentos suficientes para enfrentar ese escenario.
La evolución de las reservas, el acceso al financiamiento externo y las expectativas sobre el tipo de cambio serán factores centrales para determinar si las herramientas anunciadas alcanzan para contener eventuales turbulencias durante 2027.