La Cámara de Diputados dio media sanción a la Ley Penal Juvenil, una de las iniciativas centrales de la agenda legislativa del Gobierno, que propone bajar la edad de imputabilidad a 14 años para delitos graves. El proyecto fue aprobado con 149 votos a favor y 100 en contra, sin abstenciones, y ahora será tratado en el Senado.
La votación se realizó en el marco de una sesión especial convocada para debatir esta reforma junto con la ratificación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. Con este resultado, el oficialismo consiguió avanzar con uno de los cambios más sensibles en materia penal y busca convertirlo en ley dentro del período de sesiones extraordinarias.
El texto aprobado establece que los adolescentes de 14 y 15 años podrán ser penalmente imputables en casos de delitos graves, y fija un nuevo esquema de sanciones y medidas socioeducativas, en reemplazo del régimen vigente.
El debate estuvo atravesado por fuertes posiciones cruzadas entre los bloques, con diferencias en torno al alcance de la reforma, el tipo de penas previstas y el enfoque del sistema de responsabilidad penal juvenil. Mientras el oficialismo defendió la necesidad de actualizar la normativa ante la participación de menores en delitos graves, sectores de la oposición cuestionaron la medida y advirtieron sobre el impacto en materia de derechos de la infancia.
Con la media sanción en Diputados, el proyecto será girado al Senado, donde el Gobierno intentará consolidar los apoyos necesarios para su aprobación definitiva y así concretar uno de los ejes de su política de seguridad.

