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ARGENTINA

La historia de la bandera de Malvinas que unió a la Selección y los hinchas

Conocé quiénes llevaron la bandera de Malvinas al estadio de Nueva York y cómo terminó en manos de los jugadores.

Por Redacción Diario de Cuyo 16 de julio de 2026 - 10:18

Las imágenes del festejo de la Selección Argentina tras el histórico triunfo 2 a 1 ante Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026 quedarán grabadas en la memoria colectiva. Entre abrazos, cantos y lágrimas, hubo un símbolo que acaparó todas las miradas de las cámaras del mundo entero: una bandera celeste y blanca con la silueta de las Islas Malvinas sostenida con orgullo por los propios futbolistas en pleno campo de juego.

La imagen, que rápidamente se volvió viral y conmovió a millones de argentinos, no fue una casualidad. Detrás de ese trapo hay una historia de esfuerzo, pertenencia y un momento de conexión mágica entre la tribuna y los protagonistas.

El viaje de un símbolo patrio hasta el estadio

La bandera pertenece a un grupo de hinchas argentinos oriundos de la provincia de Buenos Aires, quienes viajaron miles de kilómetros con el único objetivo de acompañar a la "Scaloneta" en este Mundial. Sin embargo, para ellos, el partido contra Inglaterra tenía un condimento espiritual ineludible.

"La llevamos a todos lados porque para nosotros Malvinas es una causa nacional que nos une, pero sabíamos que este partido en particular era especial. No como una guerra, pero sí para mostrarle al mundo que nuestra memoria sigue viva", relataron los dueños del trapo tras el encuentro.

Ubicados en las primeras filas de la cabecera popular del imponente estadio MetLife de Nueva York, los jóvenes colgaron la bandera desde temprano. Durante los 90 minutos de sufrimiento, el trapo con las siluetas de las islas y la frase "Territorio Argentino" fue testigo directo del gol de Lautaro Martínez y de la mística defensa nacional sobre el final.

El momento en que los jugadores la hicieron suya

Una vez que el árbitro decretó el final del partido y desató la locura argentina, los futbolistas se acercaron a festejar con la hinchada que no paraba de cantar. Fue en ese instante de comunión cuando uno de los defensores del plantel divisó la bandera de Malvinas, estiró sus brazos y le hizo señas a los hinchas para que se la entregaran.

Sin dudarlo, los jóvenes se la arrojaron. Segundos después, los jugadores de la Selección la extendieron con respeto y orgullo frente a las tribunas, ofrendando la victoria a todos los argentinos y, en especial, a los héroes de la gesta de 1982.

"Ver a nuestros ídolos levantar esa bandera en el medio de la cancha, después de ganarle a Inglaterra, es algo que no nos vamos a olvidar en la vida. Ya no es nuestra, ahora es de todo el país", concluyeron emocionados los creadores del trapo que ya forma parte de la mística de este Mundial 2026.

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