La recaudación tributaria de enero volvió a mostrar señales de enfriamiento de la economía. De acuerdo a los datos oficiales difundidos este lunes, los ingresos del Estado nacional cayeron 7,6% en términos reales interanuales y alcanzaron un total de $18,33 billones, según informó la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).

Tal como se preveía, el retroceso estuvo explicado principalmente por una fuerte caída en los ingresos vinculados al Impuesto al Valor Agregado (IVA), en un contexto de menor nivel de actividad económica. Si bien en términos nominales la recaudación mostró un crecimiento del 22%, el ajuste por inflación dejó un resultado negativo.

Desde el organismo señalaron que también influyó la merma en los derechos de importación, en comparación con enero del año pasado, cuando ese rubro había mostrado un fuerte incremento. En ese sentido, fuentes oficiales admiten que una economía en crecimiento suele demandar más importaciones, algo que no se reflejó en los números del primer mes del año.

En el detalle, el IVA recaudó $6,2 billones, con una suba nominal del 16,4%. Sin embargo, mientras el componente impositivo creció 28%, el componente aduanero registró una caída del 7,6%, lo que terminó arrastrando el resultado final.

El impacto de la menor recaudación también se sintió en las provincias. Según los datos oficiales, los envíos por coparticipación federal cayeron alrededor de un 8%, lo que complica el frente fiscal de los gobiernos provinciales y agrega tensión a las negociaciones con los gobernadores, en momentos en que el Ejecutivo impulsa reformas estructurales, entre ellas cambios en el Impuesto a las Ganancias para las empresas.

De este modo, el inicio de 2026 confirma un escenario de menores recursos fiscales, con una economía que todavía no logra mostrar una recuperación sostenida y con el desempeño del IVA como uno de los principales termómetros del nivel de consumo y actividad.