En el marco de la causa que investiga la compra de una mansión en Pilar, Luciano Pantano y Ana Conte, señalados como testaferros de Pablo Toviggino, solicitaron la suspensión de la investigación durante la feria judicial.
Para Conte y Pantano, no hay motivos que justifiquen la urgencia y que el expediente puede ser retomado en febrero, cuando termine el receso judicial.
Los involucrados presentaron el reclamo a través de su defensor, Mariano Morán, ante el juez Marcelo Aguinsky, pero el magistrado rechazó la solicitud al considerar que existen medidas de prueba en curso que requieren la atención inmediata.
Ante la negativa, defensa apeló ante la Cámara en lo Penal Económico, donde ahora el tema está en manos de los jueces Carolina Robiglio y Leopoldo Bruglia.
Pantano y Conte figuran como propietarios de la propiedad, a través de la firma Real Central S.R.L., y los documentos muestran que adquirieron el inmueble en mayo de 2024 por un monto declarado de 1.800.000 dólares.
Sin embargo, una pericia oficial tasó la finca en unos 17 millones de dólares, lo que disparó sospechas sobre su verdadera capacidad económica para la operación. La justicia indaga si Toviggino es el beneficiario real detrás de la compra.
De acuerdo con los documentos incorporados, esa vivienda figura en distintos momentos a nombre de diferentes integrantes del entorno Pantano, todos relacionados con Real Central SRL, la firma señalada en la causa como presunta pantalla que está a nombre de Luciano Pantano y Ana Lucía Conte, madre (jubilada) e hijo (monotributista).
Los registros muestran que Luciano Nicolás Pantano ingresó inicialmente como “propietario/residente” de la mansión ubicada en los lotes 306 y 265 de Ayres Plaza, con fecha de titularidad del 4 de diciembre de 2021.
Con el paso del tiempo, esa condición cambió: los documentos relevados indican que desde el 4 de enero de 2023 el inmueble comenzó a figurar a nombre de Diego Fabián Pantano, bajo la misma categoría de “propietario/residente”.
Ese corrimiento formal de la titularidad es uno de los elementos que se analizan en el expediente. La hipótesis que se examina es si el traspaso responde a una maniobra para disimular la verdadera propiedad del bien.
El expediente incorpora además registros de personas invitadas a la mansión, que vuelven a vincular ambos círculos familiares. En la nómina figura Máximo Toviggino, hijo del dirigente, así como Norberto José Pantano, otro hermano de Luciano y Diego. Según consta en los documentos, ambos aparecen asentados como invitados habituales al domicilio de Ayres Plaza.
Una fotografía publicada en redes sociales por Lucía Conte también forma parte del material que analizan los investigadores. En la imagen se puede ver a Diego Fabián Pantano a bordo de un yate, muy cerca de sus hermanos Luciano y Norberto.
Para los investigadores, se trata de un elemento más que refuerza la conexión entre los Pantano y la mano derecha de Claudio “Chiqui” Tapia.
Durante un allanamiento en la mansión, se encontraron elementos comprometedores, como un bolso con el logo de la AFA y una plaqueta de Barracas Central dedicada a Toviggino. Además, las cédulas azules de varios vehículos estaban a nombre de familiares del tesorero de la AFA.
Entre las pruebas recolectadas, se destaca que los Telepases de esos autos se abonaban con una tarjeta de crédito corporativa de la AFA emitida a nombre de Pantano. Dicha tarjeta registró consumos mensuales cercanos a los 50 millones de pesos entre enero y diciembre de 2015.
Para que avance la causa, el juez Aguinsky habilitó la feria judicial y ordenó una serie de medidas de prueba como pedidos de información a entidades públicas y privadas, así como la citación a declarar de dos pilotos que operaron un helicóptero en la propiedad, con el fin de identificar a los pasajeros habituales.

