Los salarios registrados –públicos y privados– cerraron 2025 con una caída real del 2,1%, tras un diciembre en el que los incrementos quedaron nuevamente por debajo de la inflación. Según informó el INDEC, en el último mes del año los haberes subieron 2% frente a una inflación del 2,8%, lo que implicó otra pérdida de poder adquisitivo.
El organismo estadístico detalló que el desplome anual de más del 2% se explicó íntegramente por la merma del último cuatrimestre, período en el que el poder adquisitivo se hundió 2,5% real. En la medición interanual, los salarios avanzaron 28,8%, pero la inflación acumulada fue de 31,5%, lo que consolidó el retroceso.
El sector público volvió a ser el más perjudicado. En diciembre, los haberes estatales subieron apenas 1%, lo que representó una pérdida real del 1,8% frente al aumento de precios. En tanto, los salarios privados crecieron 2,5%, aunque también quedaron por debajo de la inflación y registraron una caída real del 0,3%, según el cálculo realizado en base a los datos oficiales.
De acuerdo con el economista Gabriel Caamaño, los ingresos de los trabajadores privados se retrotrajeron “a niveles de septiembre-octubre de 2024”, reflejando el impacto del último tramo del año sobre el bolsillo.
La fuerte baja de los últimos cuatro meses estuvo asociada a la aceleración inflacionaria. Tal como explicó el sociólogo Daniel Schteingart, los salarios suelen actualizarse tomando como referencia la inflación pasada, que en general es más baja que la del mes corriente. “Por ese motivo caen los salarios reales. También cuando se desaceleran los precios suele ocurrir lo inverso”, señaló el especialista.
Cabe aclarar que durante 2024 los salarios habían mostrado una recuperación en términos reales, aunque el panorama cambia si se toma como base noviembre de 2023, cuando tras la devaluación del Gobierno de Javier Milei se registró un salto inflacionario del 25%. Desde ese punto de comparación, se observa una caída real más marcada.
Si se considera noviembre de 2023 como referencia, el conjunto de los trabajadores registrados perdió 7,1% de poder adquisitivo. La diferencia entre sectores es significativa: el sector público acumuló una pérdida del 17,03%, mientras que el sector privado retrocedió 1,55% real.
Los datos reflejan que la pérdida más abrupta se concentró en el último tramo de 2025, consolidando un escenario de deterioro salarial que vuelve a tensionar las paritarias de cara a 2026.
