INFORME

Luego de dos años, bajó la morosidad familiar en Argentina pero el crédito sigue estancado

El porcentaje de préstamos familiares con atrasos cayó a 12,20% en septiembre. Aunque el stock total de crédito se mantiene estancado, aumentan los pactos para renegociar las deudas.

Por Redacción Diario de Cuyo 30 de octubre de 2026 - 07:32

La tasa de morosidad de las familias en el sistema financiero bajó 0,61 puntos en septiembre, según un informe de la consultora 1816. De esta manera, el porcentaje de préstamos a hogares con atrasos de más de 90 días pasó de 12,81% en agosto a 12,20% en septiembre, en un contexto en el que también aumentan las deudas que los bancos renegocian con sus clientes. A la espera de datos oficiales que el Banco Central (BCRA) publicará el próximo 20 de noviembre, el estudio basado en la Central de Deudores (Cendeu) midió para el total del sector privado no financiero una mora de 7,50% en septiembre, frente a 7,75% en agosto. Esta mejora se explica exclusivamente por el comportamiento de las familias, ya que en las empresas la mora subió levemente de 3,80% a 3,82%. Además, la caída de la irregularidad en los hogares fue generalizada, registrando bajes en todas y cada una de las 12 principales entidades de crédito del sistema. Aun así, los niveles siguen lejos de los de octubre de 2024, cuando la irregularidad agregada era de apenas 1,5%.

Para comprender esta mejora es necesario observar la dinámica del indicador, el cual surge de la división entre saldos irregulares y saldos totales. En septiembre, el saldo en mora de las financiaciones a familias cayó un 4,1% en términos reales respecto del mes anterior, marcando el segundo mes consecutivo de baja. Como el stock total de préstamos se mantiene estancado, la reducción del indicador responde a la disminución directa de la deuda irregular y no a una expansión del crédito. Asimismo, la deuda en Situación 2 —que corresponde a atrasos de hasta 90 días— descendió a 2,52%, alcanzando su nivel más bajo en más de un año, lo que resulta un antecedente favorable para la evolución de la morosidad general.

Un elemento determinante en este escenario es el crecimiento de las refinanciaciones de deuda, mediante las cuales deudores y entidades acuerdan nuevas condiciones de pago. En septiembre, la proporción del saldo refinanciado sobre el total alcanzó un récord de 3,9% en el crédito a las familias y 0,9% en el de empresas, significando que los hogares ya han renegociado compromisos por un total de $2,9 billones. Por su parte, la evolución del crédito en pesos mostró una leve mejora del 0,9% en términos reales durante octubre —asumiendo una inflación del 1,8%—, favorecida por la estabilidad de las tasas cortas en pesos. Sin embargo, la persistencia del estancamiento crediticio acumulado desde el año pasado frena una recuperación más rápida de los índices de morosidad.

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