La protesta contra la reforma laboral que el Senado comenzó a tratar este miércoles al mediodía derivó en una tarde de fuerte tensión frente al Congreso. Sindicatos, agrupaciones kirchneristas y partidos de izquierda se movilizaron a Plaza Congreso, donde se desplegó un amplio operativo de seguridad.
Los incidentes más graves se extendieron entre las 15 y las 17, con enfrentamientos directos entre manifestantes y fuerzas federales. Según datos oficiales, cuatro agentes de seguridad resultaron heridos (tres gendarmes y un policía) y hubo al menos 37 detenidos: 20 por la Policía de la Ciudad, durante la desconcentración, y 17 por la Policía Federal.
Cómo comenzaron los disturbios
La tensión se desató cerca de las 15.20, cuando efectivos intentaron retirar banderas a militantes de izquierda. Hubo empujones contra el vallado y uso de gas pimienta frente al Palacio Legislativo.
Media hora después, la situación escaló. Un grupo ubicado sobre avenida Rivadavia, junto a columnas de izquierda, comenzó a arrojar piedras, botellas y objetos contundentes contra Gendarmería y Policía Federal, apostadas detrás del vallado sobre Entre Ríos.
Las fuerzas respondieron con gas pimienta y el avance de un carro hidrante, lo que hizo retroceder a los manifestantes hacia Hipólito Yrigoyen. En medio del caos, parte del vallado fue derribado y reemplazado por un cordón de gendarmes con cascos y escudos.
Además, se registró la fabricación y lanzamiento de bombas molotov, escenas que fueron transmitidas en vivo por distintos canales de televisión. La Policía Federal respondió con balas de goma, mientras también se reportaron quema de tachos de basura y lanzamiento de proyectiles en forma de jabalina.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, confirmó los heridos y advirtió: “Están armados con morteros, molotovs y gomeras con tuercas. Los tenemos identificados y van a pagar las consecuencias”.
Pasadas las 18 hubo corridas aisladas, aunque la intensidad bajó. El Gobierno porteño estimó que los costos de limpieza y reparación ascenderán a $270 millones.
Quiénes participaron de la movilización
La marcha fue convocada por la CGT, que buscaba concentrarse en los alrededores del Congreso. “Es una marcha que se ha desvirtuado”, sostuvo Jorge Sola, cosecretario general de la central obrera. “La CGT quería reclamar genuinamente y en paz social”, agregó.
Entre los gremios presentes estuvieron UOM, las dos CTA, UATRE, UOCRA y La Bancaria, que realizó un cese de actividades desde las 13. La UOM encabeza el frente sindical contra la reforma, junto a Aceiteros y otros sindicatos.
También hubo fuerte presencia política. Participaron el gobernador bonaerense Axel Kicillof, la vicegobernadora Verónica Magario, el diputado Juan Grabois y dirigentes de izquierda como Christian Castillo y Myriam Bregman. El PTS realizó un acto propio.
El tránsito estuvo interrumpido en un amplio perímetro delimitado por Uriburu-Pasco, Venezuela, 9 de Julio y Lavalle, con epicentro del operativo entre Rivadavia, Hipólito Yrigoyen, Entre Ríos-Callao y Riobamba. También permaneció vallada la Plaza de Mayo.
Protestas en el interior
Las movilizaciones se replicaron en distintas provincias. En Córdoba se registraron incidentes, mientras que hubo marchas en Rosario, Mendoza y Neuquén. En Comodoro Rivadavia, el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Chubut también se movilizó en rechazo a la reforma.
La jornada dejó un escenario de alta tensión política y social mientras el Senado continúa el debate de una reforma que divide aguas dentro y fuera del Congreso.

