Un nuevo y grave deslizamiento registrado durante la madrugada de este domingo en la ladera sur del cerro Hermitte obligó a evacuar de manera urgente a más de 90 familias en Comodoro Rivadavia. El movimiento del terreno afectó principalmente a los barrios Sismográfica y El Marquesado, donde se registraron colapsos parciales y totales de viviendas, además de importantes daños en la infraestructura de servicios básicos.

Según informaron fuentes oficiales, el desplazamiento del macizo provocó grietas de gran tamaño en muros, pisos y techos de numerosas viviendas construidas sobre la ladera, lo que llevó a activar un operativo preventivo de evacuación ante el riesgo inminente de derrumbe. Bomberos Voluntarios, Defensa Civil y personal policial intervinieron de inmediato para asistir a los vecinos y garantizar el traslado seguro de las familias afectadas.

Más de un centenar de personas fue derivada inicialmente al Club Talleres, punto de reunión dispuesto por el municipio, mientras se avanzaba en la habilitación del Hotel Deportivo como espacio de alojamiento transitorio. A pesar de la gravedad del escenario, algunas familias manifestaron resistencia a abandonar sus hogares por temor a robos, aunque las autoridades insistieron en la necesidad de priorizar la seguridad y la integridad física de los habitantes.

El deslizamiento también generó daños en las redes de gas y agua, lo que incrementó el riesgo en la zona. Ante esta situación, se dispuso un operativo policial permanente para custodiar las viviendas evacuadas y prevenir hechos delictivos, además de tareas técnicas para evaluar el estado de las instalaciones.

El secretario de Infraestructura y Obras Públicas del municipio, Fernando Ostoich, confirmó que el corrimiento del talud alcanzó una extensión aproximada de 1.500 metros, afectando viviendas, calles, accesos y servicios esenciales. Si bien se trata de un sector con antecedentes de inestabilidad, el funcionario indicó que la magnitud del movimiento registrado en esta oportunidad fue superior a la habitual.

Desde el municipio señalaron que el área se encuentra bajo monitoreo constante desde el primer desplazamiento detectado el pasado 18 de diciembre, con especial atención en las redes de gas, agua y cloacas, así como en el control de accesos y circulación. Técnicos municipales realizan relevamientos diarios para determinar el grado de afectación de cada vivienda y definir los pasos a seguir.

En cuanto a una posible relocalización, Ostoich aclaró que cada caso será evaluado de manera individual, de acuerdo con los informes técnicos y el nivel de daño estructural detectado.

Ante la preocupación de los vecinos, el intendente Othar Macharashvili encabezó una reunión informativa con residentes del barrio Sismográfica, acompañado por funcionarios de las áreas de Infraestructura, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Humano. Durante el encuentro se detallaron las acciones implementadas y se brindaron precisiones sobre el estado actual del cerro.

Por su parte, el secretario de Ordenamiento Territorial, Carlos Jurich, indicó que no se aplicarán soluciones generales y que se requerirán estudios geológicos específicos para cada sector. En ese marco, el municipio avanzó en convenios con el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) y la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, que realizarán análisis del suelo y un monitoreo continuo del comportamiento del terreno.

Respecto a los servicios, se instalaron sensores de gas con monitoreo permanente y sistema de corte automático en articulación con Camuzzi, mientras que en el suministro de agua se dispusieron cortes nocturnos parciales en algunos sectores para proteger las cañerías. Desde el área de Desarrollo Humano y Familia se desplegaron dispositivos de asistencia social, con prioridad en adultos mayores y personas con discapacidad.