Una nueva muerte súbita en el fútbol recreativo conmocionó a la ciudad cordobesa de Jesús María, en plena noche del martes. Un hombre de 62 años perdió la vida, tras desplomarse mientras jugaba un partido con amigos.

Todo sucedió en un predio conocido por albergar encuentros deportivos informales en la ciudad, en la zona ubicada en las calles Pedro J. Frías y Sucre. Los equipos de emergencia acudieron rápidamente tras el aviso de la policía, que reportó una persona que sufrió una descompensación.

Ante el arribo del personal sanitario, se intentó reanimar al hombre en varias ocasiones, pero, según el parte de los paramédicos, la víctima ya no presentaba signos vitales pocos minutos después del incidente.

La Policía Judicial, que es el órgano de investigación criminal de la provincia, realizó los peritajes habituales y dispuso la autopsia del cuerpo para definir la causa exacta del fallecimiento. Aunque la información preliminar indica que la víctima sufrió un accidente cardiovascular durante el desarrollo del partido, las autoridades buscan descartar otras posibles causas médicas o externas.

“Sufrió un paro cardiorrespiratorio mientras se estaba desarrollando el partido”, detallaron los paramédicos que intervinieron en el incidente.

El episodio dejó consternados a compañeros y amigos habituales del fallecido, quienes frecuentaban las canchas para disputar torneos y partidos recreativos.

La sucesión de estos hechos no es aislada, y es más frecuente de lo que parece. Durante la noche del domingo, un joven de 23 años también perdió la vida en circunstancias similares mientras jugaba al fútbol en un complejo deportivo de barrio Ituzaingó, en la ciudad de Córdoba.

Según el informe policial, el joven se descompensó repentinamente y cayó inconsciente en plena cancha, ubicada en la intersección de Fulton y Galvani.

Otros casos de muerte súbita en canchas

En octubre, la ciudad de La Plata registró otro episodio de similares características. Carlos Alberto Almeida, futbolista amateur de 39 años, sufrió un paro cardíaco mientras disputaba un partido de la categoría Senior entre Juventud Unida y Villa Albino, correspondiente a la Liga Amistad de Ensenada.

El incidente se produjo en un predio situado en las calles 11 y 108 de la localidad de Punta Lara. Testigos relataron que Almeida se descompuso durante el juego, lo que motivó la inmediata suspensión del partido y el inicio de maniobras de reanimación cardiopulmonar. Personal del Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) llegó en ambulancia y trasladó al jugador al hospital Horacio Cestino.

En septiembre, otro hombre de 71 años falleció al caer en el barrio Don Bosco de la ciudad de Córdoba, mientras participaba en un encuentro deportivo recreativo. Y pocos días después, se informó el fallecimiento de Santino López, un adolescente de 13 años, durante un partido disputado en la localidad cordobesa de Sebastián Elcano. Allí el incidente se produjo en la cancha del Club Ilusión del Norte, donde el menor jugaba en un encuentro contra Club Social y Deportivo. Para aquel adolescente, todo fue repentino. Una enfermera intentó asistirlo en el lugar, y su madre lo trasladó con urgencia al hospital local. Los médicos confirmaron el deceso por paro cardiorrespiratorio tan pronto ingresó al centro de salud.

Las muertes recientes en contextos deportivos informales reavivan la preocupación sobre la salud cardiovascular en espacios recreativos, y la capacidad de respuesta médica ante emergencias de este tipo.

Los predios de Córdoba utilizados para torneos y partidos amateurs suelen reunir a jugadores de variadas edades, muchos de ellos sin chequeos médicos previos. La falta de exámenes regulares y la intensidad de la actividad física pueden aumentar la vulnerabilidad a episodios graves, especialmente en personas con antecedentes cardíacos no diagnosticados.