El emprendedor argentino Ronnie Bandini se volvió tendencia en redes sociales después de que se viralizara un video en el que utiliza “Pocket Gone”, un dispositivo que bloquea parlantes Bluetooth con música fuerte.
En una entrevista radial, Bandini contó cómo nació esta idea y los detalles técnicos detrás del invento que desató una gran polémica: “Esto surgió el año pasado a raíz de un problema con un vecino que ponía música muy fuerte”, explicó Bandini. “Desarrollé un dispositivo al que llamé ‘Reggaetón Inteligencia Artificial’, que reconocía este género y bloqueaba el parlante automáticamente. Publiqué un tutorial y el código para que la gente pudiera replicarlo, pero era bastante complejo. Por eso decidí hacer algo más simple y portable: Pocket Gone”.
El nuevo dispositivo se hizo viral rápidamente. Según Bandini, “Pocket Gone explota una característica del Bluetooth, que es una tecnología bastante vieja, y genera la impresión de que no hay canales disponibles para transmitir música”, lo que silencia el parlante de manera automática.
Bandini comentó que llevó el dispositivo a la playa para probarlo y que su efectividad lo sorprendió. “Cuando alguien cerca mío tenía un parlante Bluetooth con música muy fuerte, lo frenaba con el aparato. Lo bueno es que no es obvio, la gente piensa que hay un problema técnico o de interferencias”, señaló.
Sin embargo, reconoció que la viralización trajo aparejadas algunas complicaciones. “Estoy en Brasil y acá también se enteraron, así que trato de ser más precavido para que no me descubran”, confesó.
El dispositivo generó un fuerte debate sobre su uso. “Hay muchas personas que me escriben todos los días porque tienen problemas graves con vecinos que no respetan horarios ni volúmenes razonables. Pero entiendo que esto también puede generar conflictos si no se usa con criterio”, reflexionó.
Consultado sobre la posibilidad de comercializarlo, fue claro: “No fabrico ni vendo estos dispositivos con fines comerciales. La idea es enseñar a la gente cómo armarlo en talleres. No quiero lucrar con esto, simplemente ayudar a quienes lo necesiten”.
Bandini también se refirió a las críticas y al debate sobre la legalidad del invento. “Hay quienes dicen que interferir en la señal de un parlante podría ser ilegal, pero también hay leyes que regulan los volúmenes de música en espacios públicos. Es un tema que está en una zona gris”, explicó.
“Lo importante es usarlo con moderación. No se trata de censurar, sino de buscar un equilibrio. Por ejemplo, en una playa o un parque, los parlantes Bluetooth suelen alcanzar volúmenes exagerados. En esos casos, el dispositivo puede ser útil”, agregó.
El dispositivo es pequeño y discreto. “Se puede ocultar en la mano, aunque tiene una antena que puede parecer sospechosa. Con un poco de cuidado, es fácil pasar desapercibido”, comentó Bandini. Sobre su funcionamiento, detalló: “El aparato genera la impresión de que no hay canales Bluetooth disponibles, lo que interrumpe automáticamente el streaming de música”.