El secretario general de la UOCRA y de Relaciones Internacionales de la CGT, Gerardo Martínez, criticó este lunes la reforma laboral propuesta por el Gobierno al asegurar que “no sirve” y es antisindical.

Asimismo, Martínez enfatizó que, aunque los trabajadores deberían “ganar beneficios” con el Proyecto de Modernización Laboral, no es lo que observa “en las realidades concretas de lo que representa esta ley”.

Sin embargo, destacó la necesidad de un “avance evolutivo” que atienda los cambios productivos y comerciales a nivel global.

El dirigente sindical subrayó que la propuesta del Gobierno, uno de los aspectos más importantes en un contexto donde, “a nivel mundial y en Argentina”, alrededor del 46% de la sociedad asalariada se encuentra en la informalidad.

“En ningún momento (la ley) habla de generación de puesto de trabajo como para ir en un proceso de transición de la informalidad a la formalidad”, explicó.

Por otra parte, contextualizó el debate de la reforma laboral en un contexto internacional y recordó su participación en distintas reuniones con sindicatos internacionales y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), e informó sobre una próxima reunión en Washington con el FMI y el Banco Mundial para discutir un “nuevo contrato social” a nivel global.

El dirigente también se refirió a la “pérdida de 60.000 puestos de trabajo” en una primera etapa, cuando “de una manera inédita y sin explicación” el presidente Javier Milei decidió “paralizar la obra pública”.

En la misma línea, sostuvo que el proyecto de reforma actual “responde más a un mensaje del rockstar Milei en la relación y en el vínculo que tiene con Estados Unidos y con (Donald) Trump” y sugiere un enfoque “más ideológico que práctico” en la generación de empleo genuino.

A pesar de las críticas, Martínez defendió la importancia del diálogo y aseguró que con el Gobierno “no está cortado” y remarcó que los sindicatos tienen “la obligación de hablar”, ya que “nadie puede resolver en la soledad los problemas estructurales que tiene la Argentina”.

También se refirió al Consejo de Mayo, encuentro en el que estuvo presente, y precisó que en las seis reuniones realizadas “nunca se discutió específicamente la composición de un ordenamiento, un proyecto de ley”, sino que se trataron “consignas, determinaciones, ideas y disparadores” presentados por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y el por entonces jefe de Gabinete, Guillermo Francos.

Para finalizar, aseguró que la “intencionalidad ideológica” que presenta el Proyecto de Modernización Laboral, es una dirección antisindical, que pretende “romper el modelo” gremial argentino e indicó que muchos artículos de la reforma buscan eliminar los derechos colectivos que, para el sindicalismo, “es un punto innegociable”.