El diplomático argentino Rafael Grossi, actual titular del Organismo Internacional de Energía Atómica, aseguró que su candidatura a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas es independiente y no responde a una posición ideológica. Lo hizo luego de que el Gobierno de Javier Milei formalizara su postulación.

Yo no soy un candidato de derecha. Soy un funcionario internacional independiente. La Argentina no está presentando a su ministro de Relaciones Exteriores o a un amigo del presidente Milei”, afirmó Grossi en una entrevista con el diario brasileño Folha de San Pablo.

El diplomático aclaró que no reniega del respaldo oficial, aunque marcó diferencias. “No dejo de ser también candidato de Milei. Soy argentino y tiene que ser mi país el que me presente, pero también soy un funcionario independiente”, sostuvo.

En la carrera por suceder al actual secretario general también compiten la expresidenta chilena Michelle Bachelet, respaldada por Chile y Brasil; la costarricense Rebeca Grynspan; la mexicana Alicia Bárcena; y la primera ministra de Barbados, Mia Mottley. En 80 años de historia, ninguna mujer ocupó el máximo cargo de la ONU, y en América Latina solo lo hizo el peruano Javier Pérez de Cuéllar entre 1982 y 1991.

Grossi también rechazó que pueda ser considerado el candidato del expresidente estadounidense Donald Trump. “Sería arrogante decir eso. Yo espero el apoyo de todos los países decisivos”, señaló.

Además, lamentó que Brasil haya respaldado a Bachelet. “Siempre trabajé muy cerca de Brasil. Tal vez sea algo doloroso para mí, pero el proceso evolucionará”, expresó.

Con 40 años de trayectoria diplomática, Grossi remarcó que no responde a una visión política determinada. “Entiendo que sea tentador decir que hay una candidatura de izquierda y otra de derecha. Esto no ayuda a nadie en América Latina”, concluyó.