Con horror, de improviso, vimos cómo los docentes se apoderaron de las escuelas manipulando e inculcando a los alumnos -de corta edad- la supuesta desaparición de un tal Santiago Maldonado. Cada alumno tenía un afiche con el rostro del militante y dictaron clases referente a la ideología que motivaba a Maldonado a vestir ropas oscuras, encapuchado, con palos en sus manos y cortando las rutas de nuestro país.

Muchos de nosotros hemos vivido las peores épocas del "nazismo" y "fascismo", que impusieron Adolf Hitler (Alemán) y Benito Mussolini (Italiano), respectivamente. Este último creó como fuerza de poder el distintivo: "Las Camisas Negras" y se apoderó de los adolescentes que llevó a la muerte.

No hemos podido apartar esta irracional invasión de la CTERA, ávida de convertir en militantes a pequeños inocentes, en monstruos fascistas de mentes retorcidas, para luego servirse de ellos y manipularlos antojadizamente con el objetivo de golpear al gobierno democrático actual.

Tengo muchos motivos para decir fascistas. Todos recaudados en esta infame era K, que sigue perjudicando al país sin tener vergüenza de haberlo saqueado hasta la médula. Procesados e involucrados en delictivas situaciones debidamente probadas, siguen pavoneándose como si fueran los amos de las mentes más débiles. Las que previamente enfermaron con la "droga" y la impunidad apoyada por muchos miembros de la Justicia.

Exigimos al gobierno que tome los recaudos pertinentes para desmembrar al fascismo. Proteger a los estudiantes de cada escuela. Que no se arrodille a cada provocación de patoteros militantes opositores. Delincuentes sin escrúpulos que desean apoderarse del poder político.

Deben saber que no es Mauricio Macri quien los venció, fuimos más de la mitad de ciudadanos que mediante el voto democrático les dijimos ¡no! Nunca más. Y por eso luchamos, para que no invadan las escuelas ni a la gente pobre.

Este hecho delictivo debe ser castigado con las herramientas más pesadas de la ley. ¡Viva la Patria!