Señor director
Tristemente veo que en general (hay excepciones) no enseñan a honrar y respetar a los que han vivido "como seres de bien" como son vuestros padres y abuelos. Los que han logrado en la vida dejar huellas de esfuerzo capacidad, dejando a sus descendientes, el fruto de su trabajo. Los que les enseñaron a rezar, a ser solidarios y los criaron con mucho amor. Amor que las nuevas generaciones de padres no enseñaron a sus hijos a saber dar, quizás porque no saben o porque hay negligencia en esas acciones. No aconsejaron a los niños a que esos seres que peinan canas, sólo esperan cariño. Es lo único que les hace feliz. No enseñaron a los niños lo que es dar amor. Solo criaron seres que se aman así mismos. Pequeños monstruos humanos. Solo Dios hará el milagro para que ustedes no vivan la pena de la soledad y el abandono en el futuro cuando lleguen al ocaso de sus vidas. Escribo esto como una reflexión. Quizá estén a tiempo de frenar el descalabro, y comiencen la verdadera misión de educar plenamente y en valores morales y espirituales a vuestros hijos. Será para bien y alegría del futuro. Solo así tendremos nuevas generaciones de personas con grandes valores morales que se transmitirán de generación en generación.
Beatriz del Alba
