Hace varias décadas, el Parque de Mayo era respetado por los gobernantes como por todos los habitantes de esta provincia. Este paseo público era un motivo de salida y esparcimiento en familia. Se disfrutaba de la naturaleza, que nuestros mayores supieron construir pensando en el futuro. Allí, en ese pulmón verde existían muchos motivos. Se transformó en atractivo y misterioso, para niños y adultos. Es más, cuando aparecía un turista o familiares que venían de otras provincias, lo llevamos al Parque de Mayo, lógico, después de visitar la Casa del gran prócer sanjuanino, Domingo Faustino Sarmiento. En este parque encontrábamos dos torres de madera con cientos de compartimentos que hacían de nidos, viviendas de las palomas que allí habitaban. Junto a otras aves alegraban la vida de este maravilloso espacio verde. Existía un parque infantil muy visitado por las familias. Allí los niños disfrutaban de todo lo que ofrecía este predio.


Otro atractivo era el lago, hasta con una isla en su centro, muy natural. Allí los patos, gansos y hasta teros, compartían las cristalinas aguas junto a los peces. Hablar de las glorietas, es recordar las flores y perfumes de primavera, los rosales, las glicinas o el jazmín del país, que a más de uno hacían detener para impregnarse de sus exquisitos aromas.


Los copones, desbordados de plantas exóticas siempre en flor, acompañando a la naturaleza casi intacta. Existía un mirador, que subiendo por una escalera se llegaba al círculo de su base y de allí observar parte del parque. Las cientos de especies arbóreas, cada una con sus características y sus flores, convertían el parque en el paraíso que Dios eligió para su Adán y Eva.


Con nostalgia, pena y mucha resignación, hoy vemos al Parque de Mayo abandonado. Carece de vida, y año tras año los gobiernos lo usan mal, lo van deteriorando todos los días un poquito más.


Esperemos que no corra con la misma "suerte'' de lo que fue el Estadio Abierto, convertido en potrero y un espacio totalmente inservible. Muchas veces no entiendo "el progreso'' en manos de los funcionarios de turno.