Señor director: 


La ley Nº 13.868 de prohibición de las bolsas de plásticos en los supermercados, me parece una medida muy acertada. Me refiero en especial a la eliminación gradual del plástico en el estilo de vida de los humanos. Empezar con las bolsitas que se dan luego de una compra en cualquier comercio de todo el país. Pensando en el futuro, y en el mundo que les vanos a dejar a nuestros nietos y bisnietos, ya no tendría que existir el plástico en todos los órdenes. 


Me muevo a diario en un comercio donde la bolsita de plástico es moneda corriente, pues todo se coloca en su interior. También resulta, y eso se debe a una buena toma de conciencia por parte del cliente, de que salgan con las bolsas de compras. Pero que no sean de plástico, sino biodegradables. 


Las señoras se resisten a este cambio. Nunca se atreven a pensar que ese granito de arena, nos hará bien al mundo entero. También, y esto es muy grave, cuando una va a un supermercado y empieza a cargar el "changuito" (supongamos que es cierto), casi todas las mercaderías como azúcar, arroz, sal, salchichas, leche, prepizzas, papel higiénico, sachet de leche, yogur, etc, todo está envuelto en bolsitas de plástico. No nos damos cuenta que ese plástico nos está enfermando. Enfermedades como cáncer. 


Algunas ONG, que dicen cuidar el medio ambiente, a esto no lo ven. Sumado a que los gobiernos hacen silencio o no saben y por ende no aplican las leyes. Es más fácil exigir al comerciante más pequeño que cumpla la ley que a los grandes "Híper" de ponerse a tono. Es amplísimo de discutirlo.  


Las amas de casas deben y tienen la obligación de velar por un medio ambiente puro y sano, empezando desde ya, llevando su bolsa.