La central hidroeléctrica de Nueva Kajovka, destruida por bombas de la que se culpan mutuamente Moscú y Kiev, tiene una importancia clave para la zona, en particular para el funcionamiento correcto de la central nuclear de Zaporiyia y el abastecimiento de la península de Crimea, controlada por Rusia desde 2014. El embalse contenía antes del desastre de este martes 18 millones de metros cúbicos de agua. El muro de la presa tiene 16 metros de altura y 3.850 metros de longitud. La infraestructura se encuentra en la región sureña de Jersón, de Ucrania, que Rusia ocupó en febrero de 2022, nada más iniciar la intervención militar en el país vecino.

Agencia EFE