Señor director:
He observado con atención cómo algunos jefes comunales, después de asumir sus funciones el pasado 10 de diciembre, dispusieron iniciar campañas de limpieza en sus respectivas jurisdicciones, por ser uno de los principales requerimientos de los vecinos.
Uno de los municipios donde más se ha trabajado en esta tarea es en Caucete, donde el operativo de limpieza se ha hecho barrio por barrio, sacando grandes cantidades de residuos de todo tipo, tanto domiciliarios como de terrenos baldíos en los que se habían realizado grandes acumulaciones de escombros y otros deshechos.
Pero los mismos vecinos están preocupados por el comportamiento de la gente, ya que se prevé que la limpieza durará muy poco, ya que no se puede erradicar la vieja costumbre de acumular basura en sitios públicos comunes, cuando lo indicado sería sacarla para que los camiones municipales les den un destino apropiado, que puede ser las plantas de procesamiento de residuos en funcionamiento en distintos puntos de la provincia.
Por este medio quiero hacer un pedido a la gente, para que trate de conservar la limpieza en su barrio o jurisdicción teniendo en cuenta el costo que tienen las campañas de limpieza y el tiempo que pasa para que sean instrumentadas.
Repito ese conocido slogan que expresa: la ciudad más higiénica no es la que más se limpia, sino la que menos se ensucia.
