Señor director:

La habilidad y talento con que esos chicos en las esquina les sacan una sonrisa a los automovilistas con cara de afligidos y tristes, seguramente por la situación que vive el país, es para resaltar. Estos artistas anónimos son una bocanada de aire fresco para darnos cuenta de que no todo es una nube negra que está sobre nuestras vidas, sino que se puede disfrutar de unos refrescantes segundos, que son los que dura la luz roja en la esquina. Nos brinda un poco más de energía para avanzar cuando nos sentimos desanimados. La cultura, los artistas callejeros merecen espacios en plazas y parques para mostrar su talento y ganarse su pan.

Alcides Bernuncio
DNI 9.501.473