Señor director: 


Se cumplen 30 años de la creación del "Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG)" creado por el ex presidente de la Nación, Raúl Alfonsín, en 1987, por Ley 23.511. Dicha ley establecía que atendería a todos los ciudadanos que tuvieran dudas sobre su identidad y a los casos de lesa humanidad. 
En el año 2009, el gobierno kirchnerista logró que se aprobara en el Congreso la ley 26.548, que limita el Banco únicamente para los casos de lesa humanidad y se lo trasladó del Hospital Durand al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.  


Una ley inconstitucional, ya que restringe la original y discrimina a todos los no adoptados legalmente, que no pertenecen a los casos de lesa humanidad y a cualquier ciudadano que tenga dudas sobre su identidad. 


El Banco contiene el perfil de 295 grupos de familiares que buscan a sus nietos y también el de 9.000 jóvenes que buscan su verdadera identidad, que fueron anotados como hijos propios y nacieron en el período de la dictadura. Pero sin ser compatibles con los casos de lesa humanidad. 


En ese sentido, la diputada Elisa Carrió presentó en dos oportunidades proyectos de ley con el objeto de recuperar el Banco, que vuelva a ser como cuando se creó: para todos los ciudadanos. Pero esos proyectos perdieron estado parlamentario, ya que nuestros representantes no los trataron, los archivaron. 


Pedimos al Gobierno Nacional que presente un proyecto de ley para revertir esta situación tan injusta.