El anuncio del Banco Central de Cuba (BCC) de aceptar nuevamente depósitos de dólares en efectivo en las entidades financieras es una señal del fracaso de la última gran reforma monetaria, que buscaba el fin de la dolarización de la economía, criticaron cuatro economistas consultados por EFE. La medida, dada a conocer por sorpresa hace unos días, se hizo oficial menos de dos años después de que el banco central prohibiera estas operaciones. Esa restricción coincidió con los primeros meses de la Tarea de Ordenamiento, una reforma monetaria -cocinada a fuego lento diez años atrás- que tenía como fin acabar con la doble moneda en la isla. Hasta entonces, en Cuba funcionaba el peso (cup) y el peso convertible (cuc), paritario con el dólar.
La prohibición de los depósitos de billete verde -así como la reforma- dio impulso al mercado informal de divisas. El cambio en la calle pasó de los 70 cup por dólar a mediados de 2021 a los 183 de la semana pasada, lejos de los 24 pesos por moneda estadounidense de la tasa oficial. En el mercado cambiario oficial, la tasa es 110 pesos por billete verde.
A juicio de los economistas consultados, el cup, lejos de convertirse en el eje central de la vida económica cubana, perdió terreno y valor frente al dólar. "El ordenamiento ha fracasado totalmente. Mal concebido, mal diseñado y mal implementado", critica el economista cubano Mauricio de Miranda, profesor titular e investigador de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali (Colombia) "Es un problema gravísimo porque la población está ganando en una moneda (cup) con la que no puede comprar todos los bienes que hay en el mercado. Eso desde el punto de vista social y político es inadmisible", concluye.
Por Juan Carlos Espinosa
Agencia EFE
