Luego de los artículos precedentes donde recordamos el valor de la figura de Ana Frank y su legado para la humanidad, estimamos recordarla en este año con nuevas reflexiones, ya que en Argentina, cumplimos este año el 10º Aniversario del Centro Ana Frank (2009-2019) y el 90º Aniversario del natalicio de Anna Frank(1929-2019). "Es mucho lo que Ana Frank nos sigue enseñando sobre la condición humana", dice Bárbara Lederman, quien fue amiga de Ana Frank, la adolescente que dejó su testimonio escrito en el famoso diario en Ámsterdam, poco antes de ser conducida con su familia a Auschwitz donde murió poco antes de la liberación, en marzo de 1945. Bárbara también perdió a su familia a manos de los nazis. Luego de la guerra, pudo rehacer su vida en los Estados Unidos. En 2013, con 87 años edad, estuvo en Buenos Aires invitada por el Centro Ana Frank. 

Lederman conoció a Ana a los siete años en el colegio en Ámsterdam. Cuenta que Ana era una chica inquieta, luminosa, vivaz, muy madura para la edad que tenía. "Luego de la entrada de los nazis, la ocupación se hizo mucho más dura. Supe después que fueron conducidos a Auschwitz y murieron en las cámaras de gas en noviembre de 1943". 

Durante la guerra, en Holanda no se sabía qué había ocurrido en el Este. Así que cuando Lederman vio al señor Frank luego de la guerra, ya conocedores de la muerte de sus familias, y habiéndose enterado también de que los papeles de Ana se habían encontrado, éste le expresó que haría un libro. Que esperaba que a alguien le interesaría ese libro. Y lloró mucho. Por otra parte, la escritora española Montserrat Llor entrevista a otra sobreviviente del Holocausto, Nanette Blitz Konig y en su artículo "El último abrazo de Ana Frank", expresa que en el año 1945, en el campo de concentración de Berger-Belsen, dos antiguas compañeras de colegio vuelven a verse. Nanette casi no reconoció a la autora del famoso diario. "Ni Ana ni yo tuvimos adolescencia, pasamos de niñas a adultas; de estar juntas en clase, a ser deportadas a un campo de concentración. Sobrevivimos como el resto, en pésimas condiciones de vida. Poco antes de su muerte, Ana estaba muy débil, casi reducida a un mero esqueleto, temblando de frío, con piojos". Nanette Blitz Konig, holandesa nacida en el seno de una familia judía acomodada de Ámsterdam en 1929, fue la única sobreviviente de su familia.

Como reflexión final, el Gobierno holandés entendió que la historia necesita ser contada de nuevo a cada generación, y el Fondo de Basilea ha querido darle un matiz contemporáneo, acorde a su misión educativa, al poner en escena recientemente una nueva versión teatral del Diario de Ana Frank, como también ha propuesto un Plan de Actividades de parte de la Fundación y Museo Casa de Ana Frank, que contiene programas educativos desde Holanda para jóvenes en todo el mundo. 

En conmemoración, desde el Ministerio de Educación de la Provincia de San Juan, se convocará aparticipar a nuestros jóvenes del Concurso Literario denominado "De Ana Frank a nuestros días", cuyo tema central es promover la memoria como herramienta para la comprensión de los fenómenos de nuestros días. Igualmente se ha firmado un proyecto entre la Provincia de San Juan y el Centro Ana Frank Argentina consistente en la efectuar 7 muestras itinerantes por 8 localidades de la provincia de San Juan. Estas exposiciones tienen como objetivo movilizar a los visitantes a meditar sobre los valores y conceptos que hacen a los Derechos Humanos, a la tolerancia y respeto del prójimo y a la democracia en el mundo actual, utilizando como hilo conductor el relato de la historia de Ana Frank y su familia.

Por Dra. Mercedes Palacio M.
Docente e investigadora de la UNSJ y UCC.