
El 28 de agosto de 2004 fue considerado el día más importante del deporte argentino. Quedará grabado a fuego en la historia, debido a la gallardía de los deportistas que lograron para el país, medallas que antes de esa jornada no se habían conseguido. Todo ocurrió en el marco de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
A las 5:51 de la mañana, hora argentina, el equipo de fútbol masculino obtuvo la medalla de oro ganando todos los partidos y sin recibir goles en contra. Era la primera medalla de oro para la Argentina en 52 años y el único título mayor que el fútbol argentino no tenía. El equipo era dirigido técnicamente por el rosarino Marcelo Bielsa marcó 17 goles en 6 partidos, y no cedió ningún gol durante toda la competencia, marcando un auténtico récord. El plantel lo formaban: Germán Lux, Wilfredo Caballero, Roberto Ayala, Fabricio Coloccini, Gabriel Heinze, Clemente Rodríguez, Leandro Fernández; Javier Mascherano, Cristian "Kily" González, Andrés D"Alessandro, Luis González, Nicolás Medina, César Delgado, Carlos Tevez; Mauro Rosales, Javier Saviola, Mariano González y Luciano Figueroa.
Poco después, a las 8:15 de la mañana, hora argentina, Carlos Espínola y Santiago Lange obtuvieron la medalla de bronce en vela, en la clase Tornado.
Finalmente a las 18:31, el equipo de baloncesto masculino ganó la medalla de oro, convirtiéndose en el único país existente en haber desplazado a Estados Unidos de ese logro, ya que la Unión Soviética y Yugoslavia, también ganadores del oro habían dejado de existir para entonces. A ese equipo se le llamó "La Generación Dorada". La Argentina alineó ante Italia en la final a: Juan Ignacio Sánchez (3), Emanuel Ginóbili (16), Andrés Nocioni (7), Luis Scola (25), Rubén Wolkowyski (13), Alejandro Montecchia (17), Gabriel Fernández (1), Hugo Sconochini (2), Carlos Delfino. Todos, bajo la dirección técnica del cordobés Rubén Magnano.
Por José Correa
DIARIO DE CUYO
