Los ciudadanos chinos protestan ante la dictadura de ese país, por falta de libertad y restricciones por el covid-19.

 

La policía patrullaba ayer los escenarios de las protestas del fin de semana en Shanghái y Pekín, después de que multitudes allí y en otras ciudades de China se manifestaron contra la dictadura del régimen comunista de ese país y en contra de las estrictas medidas por el covid-19, que siguen alterando la vida de los ciudadanos tras tres años de pandemia. Desde las calles de varias ciudades chinas hasta decenas de  campus universitarios, los manifestantes hicieron una muestra de desobediencia civil sin precedentes desde que el líder Xi Jinping asumió el poder hace una década. Durante su mandato, Xi ha supervisado la represión de la disidencia y la expansión de un sistema de vigilancia social de alta tecnología que ha dificultado la protesta y la ha hecho más arriesgada.

"Nos oponemos a estas restricciones de los derechos de las personas en nombre de la prevención de virus y a las restricciones de la libertad individual y de los medios de vida de las personas", dijo Jason Sun, un universitario de Shanghái.

Ayer lunes no hubo señales de nuevas protestas en Pekín ni en Shanghái, pero decenas de policías se encontraban en las zonas  donde tuvieron lugar las manifestaciones del fin de semana.

DETIENEN A PERIODISTA

El grupo de medios británico BBC denunció que uno de sus periodistas en China fue detenido "golpeado y pateado por la policía" mientras cubría las protestas en Shanghai contra la dictadura china y su política anticovid que incluye grandes confinamientos. "La BBC está extremadamente preocupada por el trato a nuestro periodista Ed Lawrence, quien fue detenido y esposado mientras cubría las protestas en Shanghai", indicó un portavoz de BBC en una declaración escrita enviada a la agencia de noticias AFP.

 

Por Casey Hall y Martin Quin Pollard 
Agencia Reuters