En enero de 1944, Juan Carlós era un niño de 8 años. A pesar de su corta edad colaboraba con su padre, Luis Alfredo, en las tareas de la vendimia, descargando uva en las Bodegas Graffigna y López Peláez. Vivían muy cerca de esta última, en Concepción. Su madre, María del Carmen Fuentes, estaba dedicada a las tareas del hogar.


El sábado 15 de enero, le pidió permiso a ella para ir al cine "Chimborazo'', pero había un detalle: no tenía dinero para pagar la entrada. Sin embargo existía la romántica aventura de trepar a un árbol vecino al cine y desde ahí ver, casi como desde el cielo, la soñada película. Y ahí estaba cuando se desató la tragedia.

Una imagen del terremoto de 1944 en San Juan.

A partir de ese momento jamás volvió a ver a sus padres ni a su hermana seis años mayor que él. Un día, repentinamente, se halló viviendo en la provincia de Tucumán junto a una cuadrilla de obreros que trabajaban en la zafra. Vivió con ellos hasta los dieciséis años sin que nadie lo adoptara.


Escapó de ese lugar y comenzó a trabajar por su cuenta, hasta que formó una familia y se radicó en Rosario, Santa Fe. Pasaron los años y nunca pudo olvidar a su Concepción natal.


Cree recordar que su hogar paterno estaba en la zona de calles Roca y Chile y necesita reencontrarse con sus familiares paternos y maternos, y fundamentalmente saber de la existencia de su hermana. Desde Santa Fe solicita a los vecinos que vivan en el radio comprendido entre las calles Alem, Cereceto, Mendoza y Chile colaboren con información que le ayude a reconstruir su historia de vida. Toda información relacionada con este caso de niños huérfanos del terremoto remitirla por Whatsapp en San Juan al 264 4106827.



Lic. Juan José Arancibia    [email protected]
Autor del libro "Víctimas del terremoto de 1944. Primer listado de fallecidos'' de reciente edición.