El papa Francisco pidió "que los gobernantes den a todos la posibilidad de ganarse el pan", al destacar en el Vaticano la "dignidad" que da el empleo y tras denunciar que aún hay "tanto trabajo en negro" en el mundo. "Los gobernantes le tienen que dar a todos la posibilidad de ganarse el pan: es una opción de dignidad", reclamó el pontífice durante la Audiencia General que encabezó en el Aula Pablo VI del Vaticano. En su catequesis semanal, el Papa dijo que piensa en "todos los trabajadores del mundo, de forma particular en aquellos que hacen trabajos duros en las minas y en ciertas fábricas; en aquellos que son explotados con el trabajo en negro; en las víctimas del trabajo". Jorge Bergoglio se refirió, además, "a los que reciben el sueldo a escondidas, sin jubilación, sin nada" y criticó que "hoy hay trabajo en negro". Francisco posó además sus oraciones "en los niños que son obligados a trabajar y en aquellos que hurgan en la basura en busca de algo útil para intercambiar". "Pero pienso también en quien está sin trabajo; en los que se sienten justamente heridos en su dignidad porque no encuentran un trabajo. Muchos jóvenes, padres y madres viven el drama de no tener un trabajo que les permita vivir serenamente", lamentó en esa dirección.