En otros tiempos habían políticos que llevaban de regalo a los votantes un par de alpargatas, pero sólo dejaban una y la otra debía ser retirada el día del sufragio o cuando se votaba. 

Mi abuelo, don José Miguel Corts, nacido en Caucete, allá por el año 1892, cuya libreta de Enrolamiento llevaba el número 3.311.947, no sabía firmar porque no sabía escribir y tampoco leer, ya que el padre no lo envió a la escuela, pues en esas épocas el hijo varón mayor debía acompañar al padre a trabajar la tierra, que se independizaban una vez que contraían matrimonio.

Mi abuelo Miguel nos contaba historias que vivió desde muy joven, por lo cual desde muy niño, yo lo escuchaba con atención. Él decía: – "ustedes deben estudiar para que los políticos no los usen y los engañen". Es ahí donde nace esta breve historia, que es verdad, porque él la vivió, que con los tiempos se convirtió en leyenda por el accionar de los Cantoni, que eran políticos de esas épocas.

Él decía que cuando llegaba la época de elecciones estos señores políticos visitaban los domicilios de los vecinos en busca de votos, (igual que en la actualidad) y a los varones les regalaban alpargatas o relojes, comportándose como grandes amigos con abrazos y tuteándolos como que les causaba alegría de volverlos a ver, obvio, todas mentiras. Estas acciones siguen siendo igual hasta hoy. 

Estos políticos les llevaban de regalo un par de alpargatas, pero cuenta mi abuelo, que solo dejaban una sola y la otra debía ser retirada el día del sufragio o cuando se votaba. Por supuesto que el primer calzado llevaba dentro el voto que se debía colocar en la urna el día de la elección.

Persecución política

Mi abuelo era socialista de la primera hora, de los seguidores de Alfredo Palacios. También estaba afiliado a ese partido político. Cuando fue a votar no le dieron la alpargata restante por su condición de socialista, por lo que sufrió hostigamiento y muchas veces persecución. Incluso, después de casado con Doña Rosa Acosta, una jachallera de ley. Ella lo tenía que ocultar o esconder en una fosa que existía a los fondos de la casa y entre los viñedos, porque varias veces lo fueron a buscar para meterlo preso por pensar políticamente diferente. Quizás podría haber tenido otra ideología contraria, no necesariamente socialista, que igual lo iban a perseguir por no comulgar ideológicamente con el poder de turno.

Los políticos fueron siempre lo mismo, antes unas alpargatas o reloj, aunque hoy existe una bolsa de alimentos, un plan social, un contrato con promesa de planta permanente, entre otros artilugios. 

Por lo que acontece desde hace muchas décadas, con el "juego sucio" para ganar elecciones, cuando la política debería ser de alto nivel moral, para ejemplo de las futuras generaciones de ciudadanos, lamentablemente, sigue en esa crisis que beneficia a algunos sectores y dejan de lado a gran parte de los argentinos que quieren estudiar y trabajar co honestidad.

El pueblo o una parte, muchas veces se equivoca, no sabe lo que vota, ni por que lo vota, ni tampoco las consecuencias de ese voto regalado, porque muchos políticos, no todos…, pero en todos los espacios trabajan de noche y las intenciones quedan en la oscuridad. Sin embargo hoy, pese a estas artimañas que se prolongan en el tiempo, existen muchos medios de información como diarios, radios, televisión e internet para informarse y saber bien qué se puede votar y a quién, con la esperanza de un cambio benigno para nuestra sociedad.