Señor director:
En ocasiones me ha tocado viajar en líneas de colectivos de media distancia que comunican la ciudad Capital con los departamentos y me he encontrado con la desagradable experiencia de tener que hacerlo parado. Pero esto no es lo más grave. Mi preocupación radica en que mientras personas mayores, mujeres con niños o trabajadores compartían mi situación, alumnos de nivel terciario o estudiantes universitarios viajaban cómodamente sentados sin considerar la diferencia de edad o el respeto que deberían tener al prójimo.
Coincido en que no toda la culpa es de estos jóvenes ya que una de las causantes de este comportamiento está en la insuficiente capacidad de los colectivos que se ponen a disposición para cubrir cada recorrido. Pero ante esta precariedad, estos chicos deberían considerar su posición y dejar el lugar a quienes ya no son tan jóvenes como ellos y que, muchas veces, no soportan un viaje de varios kilómetros parados o en una posición incómoda.
Espero que en el futuro, desde sus hogares, sus lugares de estudio o desde su propia consciencia se le inculque un comportamiento más humano.
Eduardo Genaro Carrizo DNI 13.024.154
