Señor director:

Soy un simple ciudadano con hijos mayores a quienes iba a ver cuando representaban a sus escuelas en los juegos deportivos intercolegiales que cada año se hacían en la provincia. En aquellos años de la década de 1980, no había los mismos medios para trascender como en la actualidad. Por eso creo que estas competencias deportivas deberían institucionalizarse con el fin de que los adolescentes destacados puedan tener la fortuna de ser observados y lograr ingresar a clubes locales o nacionales de manera profesional o con becas para continuar sus estudios. El deporte es una buena oportunidad para el desarrollo social de la niñez y adolescencia.

 

Rafael Sánchez
DNI 8.683.103