Señor director:
Si yo o cualquier persona cruzamos un semáforo en rojo tendremos que pagar una fuerte suma de dinero en multa. Además, si llegáramos a destruir un espacio público, seguramente iríamos ante la Justicia y recibiríamos una sanción, probablemente de prisión. Sin embargo, quienes están agrupados en sectores políticos, gremiales o de otro tipo, destruyen espacios públicos y no se conoce que reciban sanciones. Me refiero a los sindicatos que destruyeron Plaza de Mayo en Buenos Aires, por ejemplo. Si bien esos hechos vandálicos no sucedieron en nuestra provincia, nos debe doler como argentinos, que se destruyan lugares públicos que pagamos todos con nuestros impuestos. Y, es que por este tipo de daño, el Gobierno nacional como los provinciales, en caso de que se dieran estas situaciones, deberían enviarle las facturas con los daños a pagar, tanto a partidos políticos, como sindicatos. Si no llegara a pagar, deberían quitarles las personerías respectivas.
