Señor director:
He visto con preocupación que los conductores de automotores no acatan las disposiciones en vigencia respecto a la prohibición de hablar por celular mientras se conduce.
Basta con pararse en cualquier esquina de nuestra ciudad para observar cómo hacen malabarismo con el teléfono y el volante para doblar en las esquinas. En Buenos Aires se ha iniciado una campaña para desalentar esa mala costumbre, utilizando un slogan similar al que se utiliza con relación a las bebidas alcohólicas. “Si conduce, no hable por teléfono móvil” expresa y es bastante claro respecto de los riesgos que se corren con ese hábito.
