Señor director: 

Es un hecho que cada vez que hay una obra en nuestras casas o en la calle debemos soportar muchas incomodidades, y eso es lo que está pasando actualmente en Caucete. El casco céntrico y sus alrededores es un verdadero caos. La monumental obra de recambio del sistema cloacal es una obra que tiene a todos los vecinos con los pelo de punta, ya que el zanjeo incluye absolutamente a todas las calles de la ciudad con toneladas de tierra y ripio que son extraídas y volcadas por camiones que todo el día van y vienen. Además el corte continuo de las calles hace que el tránsito vehicular cambie permanentemente haciendo que calles de una sola mano se conviertan en avenidas y viceversa. A esto hay que sumar la construcción del megabarrio en la zona de villa Dolores que permitirá la erradicación de una decena de villas de emergencia que hay en el departamento. Todo esto implica un gran movimiento de camiones de gran porte que llevan y traen materiales a los obradores. Todos tenemos la esperanza de que esto pronto estará terminado y que Caucete podrá volver a su normalidad. Esperemos que así sea y que se cumplan los plazos previstos.