Señor director:

La hipermotricidad general es la característica que en primer lugar presentan los niños llamados nerviosos. No pueden escuchar ni estarse quietos un momento; toman cualquier cosa que esté al alcance de sus manos para manosearla. A veces manifiesta su nerviosismo en un modo más disimulado, por ejemplo los tics que llaman la atención, sobre todo cuando se localiza en la cara o bien al morderse las uñas. Los padres que hacen reproches podrán obtener a lo sumo una breve mejoría, pero a menudo empeoran la situación. El convivir con un niño de estas características puede resultar agotador y a los padres puede llegar a fallar la paciencia y el domino de sí mismos, y acabar empeorando aún más las cosas. Son varias las causas de este trastorno de la conducta; siempre existe cierta predisposición constitucional, que unida a otros factores pueden determinar el origen de este trastorno, como los celos, que ambos padres trabajen o no tengan el tiempo suficiente para sus hijos; asimismo, otros factores pueden ser el exceso de estímulos externos, como la televisión, radio o similares; también una alimentación errónea o el efecto de medicamentos. Lo primero que los padres deben hacer para corregir este trastorno es comprobar, sin autoengañarse, si el hijo afectado padece alguna de estas dificultades. Y si esto es afirmativo, se deberá poner el remedio adecuado de inmediato. Al respecto se puede dar algunos consejos adecuados, a saber, que el niño reciba una alimentación adecuada, no demasiado abundante, pero sí de alta calidad, siendo recomendable, además, darle levadura de cerveza en polvo; no darle estimulantes a saber: café, té, mate, ni bebidas cola.

Dr Francisco Lázzaro   Médico – MP 1760