Señor director:

En estos meses las emociones negativas nos juegan una mala pasada. Muchas personas de todas las edades con angustia y estados de ansiedad son afectadas, según se desprende de informes cuyas fuentes son médicos especialistas y psicólogos. Ante esta situación en que muchos argentinos pierden sus trabajos o sufren enfermedades de diverso tipo, se hace imprescindible recurrir al auxilio divino. Todos tenemos una creencia de fe para aferrarnos. Pero, como se dice siempre: "Dios es uno". Entonces, mi sugerencia, como sé que es la de muchos creyentes, es que oremos. Si, tan sencillo como eso. Oremos al Dios Todopoderoso, para que salve a nuestro país de los dolores que lo aquejan en todo sentido, ya sean enfermedades, crisis económica y la desunión entre hermanos por cuestiones políticas. Que el Señor derrame su paz sobre nuestro pueblo; que ilumine y le brinde sabiduría a quienes gobiernan nuestra provincia y nuestro país, con el fin de que tomen decisiones que bendigan a todo el pueblo y que trabajen por el bien común. Dios no deja desamparado al pueblo que le busca. 


Lilia Machado Vera
DNI 12.209.278