Señor director: 


Quieren "incendiar'' el país, y no se dan cuenta, que morimos todos quemados. Ya son 200 años de luchas intestinas y aún no aprendemos. ¿Recuerda cuando San Martín decidió alejarse de su Patria? No soportó ver lucha entre hermanos, destrozando lo que él había logrado, la libertad. 


Y hoy, caer en un sistema demagógico, también es perder la libertad. Pero no aprendemos. Preferimos los enfrentamientos, en vez de unirnos para "llevar a buen puerto el barco que es nuestra Patria. 
¿Por qué? por ansias de poder. El mal de nuestro presente.  


Usamos una situación real, que a todos nos compete, el tema de los docentes, solamente como detonante para traer el caos. Y, allí, aprovechar, en el desorden, demostrar la fuerza, "en la pulseada'' para arribar al poder. 


La ambición es lo único que los mueve. Señores sindicalistas, no engañen más. Maestros, demuestren su capacidad, no se dejen llevar como ovejas. Actúen independientemente, según vuestra vocación y conciencia. 
Necesitamos unión, no más grietas. ¡Unión! ¡Produzcamos! Sin producción no crecemos. Quienes incitan paros, persiguen solamente su interés personal y sectorial. No les interesa que el país se incendie. 
¡Salvemos nuestra Argentina!