Señor director:

Hay circunstancias en la vida que nos tocan íntimamente, y es en ésta ocasión que queremos agradecer, a través de éstas líneas, la intervención de un grupo de voluntarias que acompañó amorosa y desinteresadamente a una persona enferma internada en su nosocomio. Junto a otros pares, integramos el grupo Renacer, (Grupo de ayuda mutua de padres que enfrentan la muerte de hijos). Una de las madres de este grupo, quien había perdido a su única hija, estuvo en Clínica Médica, durante tres semanas del mes de marzo pasado, y recibió atención, cuidado y dedicación de un grupo de mujeres voluntarias (Ana Laura Pazcel, Silvia Pazcel, María Marta Cupari y Natalia Riveros), que pertenecen a la Cooperadora del Hospital Rawson, cuyo presidente es el Dr. Armando Rosales y que es coordinado por Servicios Sociales del mencionado hospital, a través de las licenciadas Noelia Cano y Sandra Basso. El trabajo silencioso y afectuoso que cumplen las voluntarias no puede pasar desapercibido para nuestra sociedad, donde a diario, se ponen de manifiesto situaciones de violencia y marcada indiferencia.

Necesitamos que ésta tarea sea conocida por todos los sanjuaninos, para conservar los valores esenciales del ser humano. Nuestro agradecimiento infinito, y que se multiplique el voluntariado para llevar alivio y consuelo a nuestros enfermos.

Por Griselda Sisterna   DNI 12.755.395